Acusación política

Después de que el Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Manuel López Bernal, declarase que todo aquel fiscal influido por la política es un delincuente, uno no tiene más remedio que alegrarse.
Es lo que todos pensamos. Pero hay un pero. Recientes acontecimientos judiciales resultan incongruentes: los jueces dictando sentencias más duras que las solicitadas por la acusación pública e, incluso, procesando a presuntos delincuentes sin que la Fiscalía lo haya solicitado y, a veces, declarándose ésta en contra de la decisión del magistrado. Si a todo esto le sumamos que este extraño intercambio de competencias sucede en temas de alto voltaje político, sólo nos cabe sumirnos en un farragoso manglar de dudas: o hay menos fiscales politizados de lo que parece o, si los hay, se procesa a muchos menos de los debidos o, como dice algún iluminado del Gobierno ZP, los politizados son los jueces. Ojalá que en la Región, en el follón urbanístico (13 causas, 13), no sólo reine la independencia judicial y fiscal sino que, además, lo parezca.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento