Gente de compras
Un grupo de personas realiza sus compras en una céntrica calle de Madrid. JORGE PARÍS

El gasto que una hipoteca supone para las familias españolas es con diferencia el mayor que afrontan cada mes. La economía de miles de familias está supeditada al pago de la cuota hipotecaria, y más en momentos de crisis como el presente. Pero, ¿cómo se beneficiaría la economía general si cada español pagase un poco menos por su hipoteca?

La forma en que se financia la vivienda condiciona el consumo de las familiasEl Banco de España ha hecho esta reflexión. Su respuesta es que si se redujeran los tipos de interés de las hipotecas para financiar la compra en 100 puntos básicos, el gasto en consumo de los hogares propietarios de viviendas podría aumentar en torno a tres puntos porcentuales.

Tomando como referencia la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) para el periodo 1990-2005, la entidad presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez calcula también que un incremento de un año en el plazo del vencimiento de la hipoteca elevaría el consumo en torno a 1,3 puntos porcentuales.

Un plazo de vencimiento mayor

En palabras de Ernesto Villanueva, de la Dirección General del Servicios de Estudios del Banco de España: "La forma en la que se financia la compra de una vivienda condiciona la evolución del gasto de consumo de las familias, tanto antes como durante un largo periodo después de dicha compra".

El Banco de España, en el 'Boletín Económico' correspondiente al mes de septiembre, señala que dependiendo de las rentas, el alargamiento del plazo de vencimiento en un año podría incrementar también el gasto entre 2 y 3 puntos porcentuales, con mayor incidencia en los grupos de hogares con rentas inferiores.

Alargar el plazo de vencimiento podría incrementar también el consumoAsí pues, el grupo con una renta actual menor que la permanente elevaría su consumo alrededor de 2,5 puntos porcentuales, en tanto que en los grupos con renta permanente constante, es decir, con menores expectativas de crecimiento, se produciría el efecto inverso: menor consumo ante la disminución de los tipos de interés de la hipoteca.

El instituto emisor sugiere el "papel importante" de las condiciones financieras en las decisiones de gasto, si bien subraya que este consumo podría depender además de variables empleadas por las entidades a la hora de conceder créditos.