Samsung Galaxy S II
Samsung Galaxy S II, un 'smartphone' con Android.

El sistema operativo abierto de Google, Android, está empezando a generar una situación casi irónica debido a que, mientras que los fabricantes no deben pagar nada al gigante de Internet por su uso, Microsoft sí se está beneficiando económicamente por ello.

La surcoreana Samsung ha firmado un acuerdo de licencias con Microsoft que le obliga a pagar una cantidad, que no ha sido revelada, por cada dispositivo Android vendido, ya sean teléfonos móviles inteligentes o tabletas.

Motorola Mobility queda como único gran fabricante que no ha firmado un acuerdo de licencias con Microsoft

Así lo ha manifestado la propia Microsoft en un post de su blog oficial, donde hace referencias a un asunto de patentes y derechos de autor pero no aclara exactamente a qué tecnologías concretas se refieren dichas patentes.

El miedo a posibles demandas está haciendo que numerosas tecnológicas firmen acuerdos de licencias con Microsoft. Antes de Samsung, otras muchas empresas ya habían aceptado condiciones similares de Microsoft. Entre ellas se encuentran Acer, General Dynamics, Velocity Micro o HTC, el otro gran fabricante de móviles Android.

De este modo, Motorola Mobility, que pronto pertenecerá a Google, queda como único gran fabricante que no ha firmado un acuerdo de licencias con Microsoft. Ambas compañías tienen un litigio abierto que probablemente se extenderá durante meses.

Samsung ya ha logrado vender más de 10 millones de Galaxy S II (uno de los más duros rivales del iPhone) en todo el mundo antes incluso de que sea lanzado en Estados Unidos. Esto significa cuantiosos ingresos extra para Microsoft, que podría estar obteniendo más beneficios de un sistema operativo móvil rival que del suyo propio, el Windows Phone.