«Nada fue ilegal: mis bajas eran justificadas»

La funcionaria del Ayuntamiento de Alicante E. M. O. L., expedientada tres años sin empleo y sueldo por haber trabajado 12 meses en cinco años, al encadenar bajas en las que aprovechó para estudiar, defiende su comportamiento y achaca la sanción a una persecución.
E. M. O. L, revisa documentación, ayer en la Muntanyeta.
E. M. O. L, revisa documentación, ayer en la Muntanyeta.
Rafa Molina
Vigilante de obras e ingeniera de Obras Públicas, sufre fibromialgia de larga duración (fatiga crónica), y tras su primera baja, en 2000, se sintió «crucificada, con constantes traslados», según declaró a 20 minutos.

Ella cree que su jefe directo la denunció: «Es ingeniero y me veía en la Universidad, pero con collarín y manguitos. El Ayuntamiento va a por mí a saco y ha desestimado todos los informes médicos. Sé que no he hecho nada ilegal: las bajas están justificadas».

«Estudiaba en la cama»

¿Y los estudios? «Subía a clase periódicamente, pero a mi ritmo. Me fotocopiaba apuntes, pasaba una o dos horas en la universidad para que el profesor me viera  y luego estudiaba en casa, en la cama». Y aprobó 24 asignaturas de un máster en un año. «Mi psiquiatra me recomendaba leer, pasear o salir de compras».

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