El Govern ha considerado que la sentencia del TSJIB que avala que se exija el catalán en la administración "no deja de ser una fotografía estática de un momento concreto", por lo que ha reiterado su intención de modificar la normativa actual para que esta lengua deje de ser un requisito en el acceso a la administración y, de esta manera, se cumpla con uno de sus compromisos electorales.

Así se ha expresado el conseller de Administraciones Públicas, Simón Gornés, tras la reunión del Consell de Govern, donde también ha mostrado su "mayor respeto" hacia esta sentencia, si bien ha añadido que "tiene la importancia que tiene".

Por su parte, el portavoz del Ejecutivo balear y conseller de Educación, Cultura y Universidades, Rafael Bosch, quien ha incidido en que las modificaciones que plantea el Govern serán "plenamente constitucionales, válidas y aplicables".