Los valencianos somos los que más nos rascamos el bolsillo a la hora de pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) al coche, tal y como revela un estudio de la asociación de consumidores Facua. Según el documento, pasar esta revisión obligatoria a un coche diésel cuesta en la Comunitat 65,26 euros, un 20% más que en Castilla y León, segunda región más cara, con 54,34 euros.

Por un turismo de gasolina con catalizador pagamos 50,88 euros, mientras que los castellano-leoneses pagan 45,32 euros. Si no lleva catalizador, a los valencianos nos cuesta 44,07 euros y a los vascos, segundos más caros, 39,20 euros.

Si los precios se comparan con la autonomía más barata, las diferencias se disparan hasta un 143%. Así, la ITV para un diésel y gasolina con catalizador cuesta tan solo 25,42 euros en Extremadura. Mientras que si carece de catalizador los murcianos son los que menos pagan: 21,97 euros.

Eso sí, el precio de la ITV en la Comunitat incluye una prueba de ruido valorada en 10,97 euros, siendo la única autonomía que controla las emisiones sonoras. Además, las tarifas se congelaron en 2010 y no subirán hasta 2013.

Por otra parte, la Comunitat, Castilla y León, Mallorca, Ceuta y Navarra son las únicas regiones donde se paga la segunda inspección, en caso de no pasarla a la primera.

Muchos optan por pasarla en Almansa para ahorrar

Muchos son los valencianos que optan por pasar la ITV los sábados por la mañana en Motilla del Palancar o en Almansa, ya que allí solo cuesta entre 33,95 y 26,09 euros los coches de gasolina y 43,24 euros los diésel. Sin embargo, desde el Consell han advertido de que «si luego no pasan la prueba del ruido en la Comunitat la ITV es incompleta y pueden ser sancionados».

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