Lienzos, óleos y otros secretos artísticos: descubrimos qué esconden algunas obras

  • El 'Retrato de Don Ramón Satué' escondía una figura enigmática.
  • Explicamos por qué Goya reciclaba telas propias y ajenas, revelamos los misterios de otras obras maestras y la mitología que rodea a algunos cuadros.
El Retrato de Don Ramón Satué y el misterioso militar francés que se escondía bajo la obra de Goya (arriba, izquierda y derecha.
El Retrato de Don Ramón Satué y el misterioso militar francés que se escondía bajo la obra de Goya (arriba, izquierda y derecha.
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Las manos en los bolsillos y el gesto de medio lado: así nos mira desde hace casi 200 años (1823) Ramón Satué en un famoso retrato, obra de Francisco de Goya y Lucientes. Pero, ¿quién dijo que los cuadros son entes inmutables que conocemos de un vistazo? Como ya demostrara el mítico Retrato de Dorian Grey, también los lienzos esconden secretos...

La noticia saltó el lunes: el Retrato de Don Ramón Satué, del Rijksmuseum de Ámsterdam, no es una obra maestra más. Son dos: bajo la sonrosada piel y los discretos ropajes de Satué se esconde la misteriosa figura de un general napoleónico. Según los expertos holandeses, que lo descubrieron con rayos X, "es casi con total probabilidad" uno de los altos cargos militares que entraron con José Bonaparte a España.

Los hechos debieron de producirse así: Goya pintó el retrato del militar entre 1809 y 1813, y se quedó con el cuadro tras acabar, ese año, la ocupación francesa. Por temor a posibles represalias del régimen de Fernando VII, según los expertos, el aragonés tuvo que esconderlo hasta, años después, usarlo como lienzo sobre el que pintar a Satué. El tiempo y las pinceladas de Goya enviaron al militar al olvido.

Ahorrar en lienzos

<i>Majas al balcón</i>, un cuadro de Goya pintado sobre un cuadro ajeno .No es tan habitual que los cuadros de grandes maestros escondan este tipo de sorpresas, pero con Goya, por ejemplo, había ocurrido varias veces. Jovellanos en el arenal de San Lorenzo, en el Museo de Bellas Artes de Asturias, oculta el enigmático rostro de una joven noble. O algo más curioso: tras la serie Majas al balcón (imagen de la izquierda), Maja y Celestina y Las Viejas no solo se esconden otras obras, sino que los originales eran "baratijas" que Goya recicló. Lo mismo ha pasado con otros: Tiziano (en, por ejemplo, Isabel de Portugal, tras la que se esconde un hombre) o Leonardo (La Virgen de las Rocas) también dejaron huellas de haber reutilizado lienzos.

"Era algo normal", dice la jefa de Conservación de Goya en el Museo del Prado, Manuela Mena. "Los lienzos eran caros: si Goya se quedaba con un cuadro sin vender, porque el cliente lo rechazaba o moría, lo reutilizaba. No solo eso: en la Guerra de la Independencia, él y otros pintores estaban escasos de material, porque daban al Ejército lienzos para usar de vendas. Por eso Goya hasta usó cuadros de otros autores, no demasiado buenos y comprados en ferias, para aprovecharlos después".

Mena desvela algo más: el hermoso Noli me tangere, obra de Correggio en proceso de restauración en el Prado, esconde un secreto: su casi sensual Magdalena era, en el original, más discreta y medieval. Manet en el s. xix o Bacon en el xx hacían grandes correcciones a sus obras, algo no tan frecuente en los siglos anteriores. "Goya, Velázquez o los renacentistas italianos", explica Mena, "tenían los bocetos y cuadros muy pensados, las composiciones muy hechas. No improvisaban".

Misterios desvelados

¿Cómo se descubren estos secretos? En la actualidad, antes de reparar un cuadro se le hace una radiografía, que permite a los restauradores saber lo que se encontrarán después. Pero hay veces en que, con solo un vistazo, el ojo experto sabe que hay algo detrás: las craqueladuras, cicatrices o grietas producto del envejecimiento de una pintura, pueden sugerir algo oculto. Si hace cuatro siglos un artista aplicaba pintura sobre un lienzo ya usado, el cuadro 'maduraba' de forma distinta que si hubiera usado una tela original. Porque los genios no solo crean: ahorrar, reciclar, trabajar y dejar pistas también es y será cosa de artistas.

¿Revelaciones o meros chismes?

La exposición Los secretos de la Mona Lisa decía, en 2007, que la luz ultravioleta mostraba que su sonrisa original era más amplia o que un lazo decoraba su vestido. En Internet abundan teorías sobre ocultos mensajes en obras de Miguel Ángel o Rembrandt: para Mena, "son especulaciones de aficionados, que responden a intereses comerciales y a la propia técnica de estos genios, que incita a ver más de lo que hay".

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