'Los cuatro heridos han sido evacuados con éxito', dijo el portavoz, el mayor Luke Knittig.

Los talibanes han intensificado su campaña contra las tropas internacionales y las del Gobierno en los últimos meses, con una oleada de bombas en las carreteras y atentados suicidas.

La violencia en alguna zonas de Afganistán ha alcanzado unos niveles desconocidos desde que los talibanes fueron expulsados del poder en 2001. Con los dos italianos del viernes son ya 20 los soldados transalpinos que han muerto en el país este año.

Italia tiene 1.775 soldados en Afganistán en la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad. El jueves había entregado el mando de la ISAF a Reino Unido.

La semana pasada, tres soldados italianos murieron en Irak en un ataque similar.

La fuerza de la OTAN está desplegada principalmente en Kabul, el norte y el oeste, zonas relativamente tranquilas, pero a partir de julio se va a desplegar en el más conflictivo sur, donde se encuentran casi 20.000 soldados de Estados Unidos, que espera poder así reducir el número a 16.500.

Los militares occidentales creen que los insurgentes están intentando provocar víctimas entre sus efectivos, ante la llegada de miles de refuerzos, para hacer disminuir el apoyo en sus países.

AUMENTO DE TROPAS OCCIDENTALES

La violencia en el sur es más fuerte. El sábado cuatro personas morían en un ataque, incluyendo dos familiares de un diputado.

Además, dos policías murieron y otros dos resultaron heridos en un ataque talibán en el distrito de Nauzad en la provincia de Helmand, dijo un responsable gubernamental. Helmand es una de las provincias donde hay más ataques, ante el aumento de la cooperación entre talibanes y narcotraficantes, según las autoridades.

Reino Unido va a enviar unos 3.300 soldados a Helmand y a la vecina provincia de Kandahar, en la que ya hay unos 2.200 canadienses. Países Bajos enviará hasta 1.600 soldados, mientras que el Gobierno español espera aumentar en 150 efectivos los 540 que ya se encuentran en este país.

En la provincia oriental de Ghazni, en la que sus habitantes dicen que hay pequeños grupos de talibanes que campan por sus anchas, un comandante local de los talibanes, el mulá Ruhula Shuhab, murió el miércoles en un enfrentamiento, según la policía.

/Por Robert Birsel/