Nacho Vegas
El cantautor gijonés Nacho Vegas, un artista de letras 'indignadas'. C. S. ULLA / LIMBO STARR

Barbudos, desgarbados, aficionados a las melodías modestas -la guitarra española como única compañía-, los ojos casi en blanco, el mensaje extremo... Así recordaban probablemente Los Planetas a aquellos representantes de la canción protesta de los setenta cuando en 1999 publicaron  un tema en el que advertían, no sin cierta sorna, que ese género amenazaba con volver "si alguien no lo puede remediar", apostillaban.

Es hora de poner en común la frustración y convertirla en energía política Pero las cosas cambian. Doce años más tarde es precisamente Jota, el solista de esa banda granadina, quien junto con su formación paralela Grupo de expertos SolyNieve prepara su adhesión a la Fundación Robo, un proyecto que aboga por "escribir otro tipo de letras, abrir ventanas y echar un vistazo a lo que ocurre fuera".

La crisis, la violencia, la corrupción y el descontento político están en el punto de mira de esa plataforma 'indignada' a la que Nacho Vegas ya ha prestado uno de sus temas: Cómo hacer crac. Este ya se puede descargar en la Red y estará incluido en su próximo miniálbum.

El cantautor no descarta publicar periódicamente nuevas canciones "para momentos de urgencia" dentro del marco de la fundación.

No es el único. El proyecto, que arremete desde su manifiesto contra una escena musical española "que  siempre ha tenido tendencia a mirarse el ombligo", ya cuenta con el apoyo de músicos como Tarántula, Los Carradine, Tachenko, Cohete, Wild Honey, Giorgio Bassmatti, Mursego y, por supuesto, con sus precursores: Roberto Herreros (Grande-Marlaska), Karlos Osinaga (Lisabö) y Joseba Irazoki (Atom Rhumba).

Tras la aportación musical de Nacho Vegas, la próxima entrega podría venir firmada por Tarántula. El trío barcelonés garantiza un golpe de efecto con una versión country del tema de Eskorbuto Es un crimen.

"Es hora de poner en común la frustración y convertirla en energía política (...). Mejor juntos en la calle que seguir solos en casa insultando a la pantalla del telediario", clama desde su web el proyecto Robo.