Estudiantes
Algunos estudiantes durante una clase. CONSUMER.ES

La polémica entre los profesores de Secundaria de la Comunidad de Madrid y su presidenta, Esperanza Aguirre, pasa ahora por las asociaciones de padres y madres de alumnos, que critican las últimas medidas en materia de educación anunciadas en la región. La Federación de la Comunidad de Madrid de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) "Francisco Giner de los Ríos" han enviado una carta a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, en la que reprochan a la presidenta una serie de cuestiones que van más allá de la justificación de los recortes como consecuencia de la crisis económica actual.

Entre las críticas que se recogen en la carta, esta asociación denuncia el "cierre de centros públicos mientras se amplían otros privados", "los regalos constantes de parcelas públicas donde se esperaban centros educativos públicos y se construyen privados con los conciertos otorgados antes de abrir sus puertas", así como "la eliminación de becas y ayudas para los más desfavorecidos mientras que las reciben los que más tienen sin estar ni siquiera sujetos a un mínimo baremo de renta", entre otras.

Defensa de la educación

Los padres y madres señalan en dicho texto que "la educación debería estar siempre al margen de los recortes", ya que la consideran "una inversión y no un gasto" el dinero empleado en esta materia.

Estamos preocupados por sus condiciones laborales y los recursos a su alcance que les permitan realizar su labor de forma adecuada Además, este colectivo se muestra "perplejo" y considera "sesgadas", "malintencionadas" y "algo frívolas" las afirmaciones de la presidenta de la Comunidad al decir que "no ocurre nada porque el profesorado dé dos horas más de clase a la semana, y que no se pueden quejar, ya que trabajar 20 horas a la semana es mucho menos de lo que trabajan el resto de los ciudadanos madrileños".

Sobre este aumento de dos horas a la semana al profesorado, la FAPA del instituto "Francisco Giner de los Ríos" aseguran que "según la legislación vigente, dos horas más de clase suponen cuatro horas menos de horario del profesorado en tareas complementarias".

Este colectivo descarta entrar en el debate sobre las horas que deben impartir los docentes, pero sí se muestran preocupados por sus "condiciones laborales y los recursos humanos y materiales a su alcance que les permitan realizar su labor de forma adecuada para dar respuesta al derecho a la educación de nuestros hijos e hijas", aseguran.

Por último, piden un compromiso "firmado y publicado" por parte de Esperanza Aguirre para que algunas de las medidas propuestas en la carta se lleven a cabo, como "la prohibición de que un docente imparta materias para las que no esté especializado", o que los centros públicos sean los que decidan el cupon mínimo necesario de profesores en función del alumnado escolarizado en los mismos.

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