Esta profusión de periodistas, informa The Guardian, tiene su origen en un reportaje publicado la semana pasada por el diario británico The Sun en el que se examinaban los distritos rojos de algunas ciudades alemanas, especialmente Colonia y Dortmund, donde las autoridades locales están "aumentando y mejorando" las áreas para poder hacer frente al flujo de aficionados.

Después del reportaje de The Sun, periodistas de todo el continente se han dejado caer por la ciudad de Colonia para rodar en las principales áreas de prostitución y para entrevistar a las prostitutas acerca del aumento de la demanda y de la competencia de las mujeres de los países del este.

"La gente nos filma como si fuéramos animales", confiesa, como asegura The Guardian, una prostituta local de 31 años.

Las autoridades locales han prohibido cualquier tipo de filmación en la zona acotada de Geestemuende, donde se ejerce un mayor control sobre la actividades de las prostitutas y se las mantiene alejadas de las drogas, dado que se trata de "un proyecto social, no de una atracción turística".