Retrasos de casi todos los buses de Zaragoza por sólo tres obras
. F. Simón
Viajar estos días en autobús es poco menos que un suplicio. Los trabajos de reforma en sólo tres calles de Zaragoza han alterado las frecuencias de la mayoría de las 27 líneas de bus urbano que discurren por la ciudad. La remodelación de Echegaray, el corte de un carril en avenida Madrid y las obras en paseo Pamplona desvían cochesy han roto la precaria situación del complicado tráfico de la ciudad.

El problema parte, según los propios conductores de Tuzsa, de la saturación de tráfico que soportan ya las grandes avenidas de Zaragoza. Cualquier obra o un mínimo contratiempo en la calzada alteran el tráfico y las frecuencias de los autobuses y originan atascos como los de estos días.

Los principales afectados son los usuarios que protagonizan más de 300.000 viajes diarios en los buses urbanos. Las demoras estos días superan en ocasiones los 20 minutos de espera y afectan a líneas habitualmente regulares, como la 33, o también la 30 o la 40, por atascos en Gran Vía.

Los buses que cruzan el puente de Santiago son los que más problemas presentan. Las obras de Echegaray y Caballero han convertido este vial en un embudo en el que buses y coches comparten los mismos carriles. Para los usuarios de las líneas 23, 28, 29, 36 y 43 «se ha convertido en un auténtico agobio, sobre todo en horas punta», explicaron vecinos del Actur.

La alternativa al puente de Santiago no es mucho mejor. El de la Almozara sufre también atascos constantes desde que se cortó la avenida de Ranillas.

Las demoras dejan plantados a miles de viajeros

En muchos puntos de la ciudad se repetían las mismas imágenes en las paradas de autobús, casi todas, llenas de usuarios, plantados esperando el bus. En paseo Echegaray (superior izquierda), la cara de los viajeros de las líneas 23, 28, 29 36 y 43 eran el reflejo de las demoras que acusan los autobuses. Por contra, en la avenida Madrid, las obras han dejado vacía una marquesina porque los autobuses  no paran a recoger usuarios por las vallas que cortan la calle (superior derecha). En las imágenes inferiores, una parada en paseo Pamplona y otra en Grancasa se llenaban de usuarios a última hora de la tarde de ayer.

En detalle

Paneles informativos: Los carteles sobre el tiempo de llegada de los vehículos de las paradas del entorno de la plaza España están apagados. Según fuentes de Tuzsa, esto es debido a las mejoras informáticas que se están realizando en los rótulos electrónicos.

Desvíos del 36 y del 45: Casi todas las líneas sufren demoras, sin embargo, las obras sólo han provocado el desvío de dos líneas, la 36 y la 45. Sus frecuencias, según los vecinos, no se están respetando.

Atascos puntuales: Los atascos que se producen en la plaza de España son las consecuencias indirectas de las obras, según apuntan los conductores de Tuzsa.

Mejoras para las líneas: Muchos vecinos ya no se quejan tan sólo de las frecuencias de los buses. En algunos casos, piden mejorar las líneas y restructurar recorridos.