La ciudad se colapsa con las protestas del sector del metal
Mañana con movimiento. Una marea humana de trabajadores de metal colapsó algunas de las calles más céntricas de la ciudad de Vigo. Otras se vieron interrumpidas por obstáculos como contenedores volcados o incluso incendiados. M. Vila
Salir de casa ayer por la mañana en Vigo fue más que complicado. Una marcha formada por entre 6.000 y 7.000 personas, según la organización, partió desde primera hora de distintos puntos de la ciudad como los astilleros de Teis, Bouzas o la zona de Balaídos.

Así fue cómo los trabajadores del metal comenzaron su primera jornada de huelga.

Desde las siete de la mañana de ayer, los trabajadores se concentraron en los astilleros donde se lanzaron varios petardos, que se unieron con pitidos y gritos. Sin embargo, éstos fueron un aperitivo, pues el fuego se convirtió en uno de los protagonistas de la jornada. A los 16 contenedores en llamas que tuvo que apagar el cuerpo de bomberos, se unió la quema de periódicos en la calle Colón. Además, durante las protestas volcaron un coche en la calle Coruña, una furgoneta en la Gran Vía y un fotógrafo fue agredido.

Ahora bien, según los propios trabajadores del metal, estos incidentes son ajenos a sus intenciones y fueron realizados por individuos violentos que nada tienen que ver con ellos, de los que muchos iban con pasamontañas para tapar su rostro.

Según fuentes sindicales, el paro afecta a un total de 22.000 trabajadores de unas 3.500 empresas de la provincia. Entre las peticiones destaca la mejora salarial, la clasificación profesional y la reducción de la precariedad a través de un aumento del número de contratos fijos.

Las negociaciones se retomaron de nuevo ayer, tras las nueve horas del martes sin llegar a acuerdo. Al cierre de esta edición, el paro seguía sin desconvocarse.

Atascos en las calles, y la Policía, desbordada

La Policía Local de Vigo se vio desbordada ayer a la hora de regular el tráfico en una ciudad tomada por las protestas. Concretamente, las retenciones más importantes, según la Guardia Civil de Tráfico se registraron en la AP-9, desde el tramo de Redondela hacia Vigo en la variante que parte desde Meis hasta el centro.

De este modo se vio afectada la salida de Alfonso XII y la de Isaac Peral, así como la bajada al puerto. También se constataron dificultades en la carretera que une Vigo con Tui en dirección al casco urbano, donde el tráfico tuvo que cortarse a la altura del seminario.

Además, el paso a vehículos tuvo que ser limitado en las zonas de Gran Vía, Colón o Plaza de España. Todo en un día en el que la Policía Local de Vigo tenía a 70 de sus agentes dedicados en exclusiva a garantizar la seguridad en el partido que a las 21.00 enfrentó al Celta con el Barça.

Retenciones de entrada

El recorrido de las protestas por las calles de la ciudad provocó durante toda la mañana de ayer retenciones en la entrada a Vigo. La AP-9, desde Redondela, fue una de las más afectadas.