La construcción de más de 18.000 nuevas viviendas amparadas por el vigente PGOU se ha traducido en la proliferación de agencias inmobiliarias en Córdoba, donde ya hay registradas casi 200 firmas, el triple que hace seis años, cuando sólo había unas 65, según datos del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API).

Y la cosa va a más, ya que un grupo inmobiliario gallego ha realizado los trámites para implantar en la ciudad su red de franquicias para aprovechar el boom urbanístico que experimenta la ciudad y utilizarla, por su posición estratégica, para expandirse por el resto de Andalucía. Así lo confirman a 20 minutos fuentes de la empresa de asesoramiento a franquicias Barbadillo Asociados. Los grandes grupos inmobiliarios ya no se reparten el pastel del sector, ya que sólo el 18% de las inmobiliarias  pertenecen a franquicias o compañías de ámbito nacional. La mayoría son autónomos o profesionales liberales.

También cabe destacar el auge de las agencias inmobiliarias en la provincia con motivo de la redacción de los PGOU que han de estar vigentes antes de 2007, según  la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).

Una labor abierta a todo el público

Ser agente de la propiedad inmobiliaria es actualmente bastante sencillo. Cualquier persona puede dedicarse a esta actividad sin necesidad de tener una titulación específica. Basta con tener una cartera de clientes para intermediar entre propietarios e inquilinos o futuros compradores. Hasta el año 2.000 sólo podían dedicarse a este trabajo las personas autorizadas por el Ministerio de la Vivienda.