Todos los concejales, funcionarios municipales y cualquier ciudadano que entre al nuevo Ayuntamiento de Alicante, el ‘edificio de cristal’, deberán atravesar obligatoriamente un arco detector con escáner.

Acceder al despacho del alcalde, a su puesto ordinario de trabajo o hacer un simple papeleo en cualquier otra dependencia será algo más lento y posiblemente habrá que hacer cola.

El edil de Seguridad, Luis Concepción (PP), y el Patronato Municipal de la Vivienda decidieron la instalación de este control hace aproximadamente un año, ante «la posibilidad de un acto terrorista», en clara referencia al trágico atentado del 11 de marzo de 2004 en la estación de Atocha de Madrid y a la reiterada presencia de integristas árabes en Alicante.

Antes de Hogueras

Su puesta en funcionamiento es «inminente, probablemente antes de Hogueras», según fuentes municipales.

El filtraje afectará alrededor de 200 funcionarios, fijos y contratados, que trabajan en este inmueble, de los 1.800 que componen la plantilla laboral del Ayuntamiento, y a las «entre 400 y 500 personas» que cada mañana desfilan por el edificio administrativo, según cálculos del personal municipal.

 El escáner también va a permitir que sea visitable, en la planta baja del inmueble, La Ciudad Descubierta, una notable muestra arqueológica con excavaciones que han sacado a la luz restos islámicos, cristianos y modernos. Lleva cerrada al público ya un año a la espera de este dispositivo electrónico.

Un lugar con huecos peligrosos

Con restos de murallas, cimientos, calles y acequias de la ciudad, la exposición cuenta con numerosos recovecos, nada menos que en la planta baja del Consistorio, lo que hizo temer la posibilidad de que alguien pudiera esconder allí un explosivo. Tras salvar el escáner, políticos y funcionarios entrarán por el área izquierda mientras que las ruinas contarán con un único paso a través de una pasarela con un panel explicativo.