La plataforma Todoscontraelcanon presentó ayer ante el Senado 98.320 firmas (de las que más de 31.000 pertenecen a usuarios particulares) contra el canon aplicable a los soportes digitales, que consideran «indiscriminado» y que perjudica el acceso a la sociedad de la información.

Al tiempo que se constituía la mesa que debatirá la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, la organización –que agrupa a más de una veintena de asociaciones de usuarios (Ceaccu, Facua) e internautas, sindicatos (CC OO) y otras organizaciones (Asociación Nacional de Empresas de Internet o el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación)– consiguió reunir en tres semanas casi 100.000 firmas a través de Internet, a las que adjuntaron un manifiesto con sus reivindicaciones.

El proyecto establece el pago de un canon en los soportes digitales con «capacidad de transmisión y elementos de memoria», lo que incluiría desde CD y DVD vírgenes a teléfonos móviles y MP3.

Se abonaría en la compra

Aunque la plataforma no se muestra en contra del canon, que tendría que abonar el propio particular a la hora de comprar estos aparatos, sí que rechaza «el sistema de recaudación, porque es indiscriminado», señaló Miguel Pérez Subías, responsable de la Asociación de Usuarios de Internet. No sólo no elimina la piratería, «sino que la favorece» y «deslocaliza» la industria, ya que obliga a obtener productos fuera del país. La organización propone que sólo se graven «los productos de las editoriales y productoras de creaciones literales», y no los equipos y soportes informáticos.

En el caso de regularse un canon, también solicitan participar en la fijación de las cuantías y la creación de un organismo de arbitraje que permita resolver las controversias sin necesidad de acudir a los tribunales.

No habría con sistema anticopia

Un informe sobre la propiedad intelectual en el entorno digital elaborado por la profesora de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid Celeste Gay, advierte de que si se permiten los sistemas anticopia, las obras protegidas no deberían recibir un canon por la copia privada. Asimismo, aconseja que no se deben excluir los discos duros de este gravamen, ya que serán en un futuro los medios de preferencia para las copias privadas, y apunta que la recaudación y posterior reparto de los fondos deberían ser sometidos al control público.