Mientras algunos se conforman con encontrar un piso que se adapte a sus posibilidades económicas, también hay compradores más exigentes.

Coruñeses que tienen claro dónde quieren vivir, aunque sea en un futuro sin plazos fijos. Es el caso de zonas como Matogrande, Cuatro Caminos o Los Cantones y La Marina. Para encontrar una vivienda en ellas hay que ponerse a la cola.

La clave está en que en estas zonas apenas hay movimiento inmobiliario, por la escasez de suelo para construir o porque la vivienda usada que hay no se pone en venta. Una falta de oferta que obliga a aplicar la paciencia para conseguir alguno de los pocos pisos que llegan al mercado.

Es el caso de Matogrande. Pese a no estar en el centro, está de moda. Sus edificios son de reciente construcción y de buena calidad, y la hostelería es todo un éxito. Al ser un barrio joven, apenas hay oferta, pero eso no impide que haya gente a la espera de un piso en esa zona (y no bajan de 240.000 euros), como confirman desde la inmobiliaria Santa Luzía.

En el centro de la ciudad, las áreas con lista de espera se centran en «los edificios emblemáticos de la avenida de La Marina y de Los Cantones», explica Mónica Valdés, de Casa Coruña.

Cada vivienda de esta zona que sale a la venta se cotiza a un mínimo 6.000 euros el metro cuadrado. Por menos de 240.000 euros también resulta imposible conseguir uno de los escasos pisos nuevos de Cuatro Caminos, otro de los barrios con lista de espera, incluso para viviendas viejas para reformar por completo (rondan los 150.00 euros).

Los ricos esperan por Ciudad Jardín

Los pocos chalés que conforman el barrio de Ciudad Jardín son las viviendas más solicitadas de la ciudad por un reducido grupo de coruñeses con mucha solvencia económica. Tanta como para estar en lista de espera para conseguir una casa que no saldrá por menos de un millón de euros, si es un pareado, o de 1.300.000 euros, si es individual. Los chalés de la parte baja de A Zapateira cuestan lo mismo y también tienen lista de espera.