La Guardia Urbana detectó tal irregularidad, cuando Miguel F. R. acudió a la Oficina de Atestados en busca de su coche, ya que después del incidente se fue dejando el vehículo en el lugar del accidente. Los agentes comprobaron que el conductor tiene cinco órdenes de retirada del carné, emitidas por un juzgado de Barcelona, una de las cuales ha expirado y otras cuatro están en vigor, lo que le deja inhabilitado para conducir hasta 2013.