Los quiosqueros podrán volver a vender tabaco

Un total de 220 quiosqueros de la Comunidad de Madrid podrán vender tabaco gracias a la instalación en sus establecimientos de máquinas expendedoras, dos meses después de la entrada en vigor del Real Decreto que autoriza la venta de este producto en quioscos mediante estos dispositivos.

A estas máquinas, instaladas durante el mes de abril, habrá que sumar otras 70 que se colocarán la próxima semana en sendos quioscos de la Comunidad, según informó a Efe Eva Arredondo, responsable de Pellor, empresa encargada de su instalación.

Con la instalación de estas nuevas máquinas, la venta de tabaco en los quioscos se efectúa a través del siguiente modo: el cliente solicita una cajetilla al quiosquero y éste, mediante un mando a distancia, activa la máquina para que expenda el producto, tras lo cual el cliente recoge la cajetilla y paga su importe correspondiente.

El quiosquero no manipula en ningún momento la cajetilla de tabaco
De esta forma, "el quiosquero no manipula en ningún momento la cajetilla de tabaco", explicó Arredondo, un aspecto que el Real Decreto ordena expresamente, al igual que la obligación de que estas máquinas expendedoras se sitúen siempre dentro del quiosco y sin que el cliente tenga acceso a ellas.

"Después de que el Gobierno aprobara esta ley en febrero, los quiosqueros nos sugirieron que sacáramos una máquina al mercado como solución para poder vender este producto", añadió.

En la capital, todavía no

Pese a que las máquinas comenzaron a instalarse hace un mes en municipios de la provincia, no ha sido así en la capital, donde el Ayuntamiento y la Asociación de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid mantienen negociaciones para adaptar la actual ordenanza municipal sobre vendedores de prensa al decreto gubernamental.

En este sentido, el concejal de Coordinación Territorial del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Berzal, indicó a Efe que el Consistorio pretende ser "prudente" en esta materia y no va a tomar "ninguna decisión precipitada" al respecto.

"Estamos estudiando esta medida y cuando tengamos un borrador de texto intentaremos consensuarlo con la Asociación", afirmó Berzal.

Pequeñas y adaptadas

Cada una de las máquinas expendedoras, cuyas dimensiones son 75 centímetros de alto, 37 de profundidad y 38 de ancho, contiene en su interior veinte hileras, una para cada marca de tabaco, con capacidad para 200 cajetillas.

"La máquina es bastante adaptable al puesto de venta", explicó a Efe Juan Vicioso, quiosquero de Villaviciosa de Odón que dispone de este sistema en su establecimiento desde el 6 de abril pasado.

En cuanto al beneficio económico que recibe por cada producto, Vicioso aseguró que es "el mismo" (unos 15 céntimos) que obtenía antes de la entrada en vigor de la ley: "Mucha gente aún no sabe que los quiosqueros podemos vender tabaco, pero espero recuperar algunos de los clientes que había perdido".

Además, estas nuevas máquinas expendedoras no supone ningún coste para el responsable del quiosco, salvo el gasto de electricidad, ya que es la empresa concesionaria de la instalación la encargada de colocarlas bajo encargo de las compañías tabaqueras.

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