La Xunta de Galicia ha rechazado este viernes las acusaciones de los vecinos afectados por la construcción del nuevo hospital de Vigo que fueron desalojados de una vivienda y una panadería en Valladares, que han denunciado que el desalojo fue "apresurado" y les ha dejado en una situación de "indefensión".

Fuentes del Ejecutivo han precisado a Europa Press que la ocupación de esas fincas no debería haber tomado por sorpresa a los propietarios, ya que existe un auto judicial con fecha de 5 de agosto que lo autoriza.

Asimismo, han recordado que este propietario afectado, cuya vivienda y panadería han empezado a desmontar los operarios de la obra por la mañana, ya cobró en octubre del año pasado algo más de 900.000 euros por la valoración de la casa y el negocio.

No obstante, ese vecino reclama ahora más dinero —sólo por la expropiación de la panadería, el traslado y la reanudación de la actividad, pide 2 millones de euros—, y exige que tanto el negocio como la vivienda familiar sean realojados en la zona.

Por su parte, el BNG ha reprobado este viernes "las formas de la Xunta" en el desalojo, que se realizó sin incidentes y con la presencia de más de 20 agentes de la Policía. El diputado Henrique Viéitez ha solicitado un cambio en el proyecto para no perjudicar a estos vecinos, a los que se suma el propietario de una pequeña empresa de venta de material de construcción —también pendiente de ser desalojado—, y ha respaldado la petición de realojo.

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