La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha hecho público su informe anual sobre la Red de Control de Sustancias Peligrosas. Este estudio recoge el trabajo desarrollado durante el 2010 por el Organismo para el estudio de la contaminación de origen industrial en las aguas superficiales de la Cuenca del Ebro, un control que exige la toma de muestras de agua, de sedimentos y de biota, habitualmente peces.

Su objetivo es conocer la tendencia en la presencia de determinados contaminantes y por supuesto, realizar un seguimiento del grado de cumplimiento de las autorizaciones de vertido.

El informe, que se realiza por séptimo año consecutivo, interpreta los resultados según los criterios de la Directiva 2008/105/CE por la que se establecen Normas de Calidad Ambiental, una legislación europea traspuesta recientemente a nuestro ordenamiento jurídico (R.D. 60/2011, de 21 de enero), pero que el Organismo ya había utilizado de referencia en el informe 2009.

Se ha anticipado así la aplicación de estos criterios que rebajan en toda Europa las concentraciones máximas admisibles y los valores de medias anuales.

Esas mayores exigencias las está aplicando la Confederación en los seguimientos de los datos de calidad y en las revisiones de las autorizaciones de vertido que otorga el Organismo. Estas autorizaciones son las herramientas para controlar lo que se emite al medio acuático.

A los informes de seguimiento, la Confederación Hidrográfica del Ebro suma, además, un notable impulso a los controles ejercidos sobre las autorizaciones de vertidos. De hecho, se han intensificado los controles a las mayores empresas de la Cuenca, en cuanto a la magnitud de sus vertidos se refiere, o bien por su volumen o bien por su carga contaminante.

Gracias a estos controles y a la nueva legislación más exigente, en muchos casos las industrias están mejorando sus sistemas de depuración y control lo que permite la reducción de la presencia de algunas sustancias. Informe

Este informe sobre la presencia de sustancias peligrosas permite verificar el cumplimiento de los objetivos de la Directiva Marco del Agua, que obliga a los Estados Miembros a establecer estaciones de vigilancia para el control de la contaminación en el medio acuático causada por sustancias peligrosas aguas abajo de los puntos de emisión.

Para ello, el Organismo cuenta en la actualidad con dos redes, la Red de Control de Sustancias Peligrosas que permite controlar la contaminación de origen industrial o puntual, además de comprobar si sus concentraciones varían en el tiempo, y la Red de Control de Plaguicidas para el control de la contaminación agrícola o difusa.

Los resultados obtenidos durante el año 2010 y los anteriores de la Red de Control de Sustancias Peligrosas, así como las fichas de las sustancias controladas y el mapa de la red, se pueden consultar en la web de la Confederación Hidrográfica del Ebro www.chebro.es.

Este informe es un indicador del estado general de las aguas superficiales de la cuenca. En su interpretación se entiende por sustancias peligrosas las que son tóxicas, persistentes y bioacumulables, lo que entre otras cuestiones se traduce en una larga persistencia en el medio, precisamente por su lenta degradabilidad.

El estudio detalla los 18 puntos de muestreo de la red, la mayoría en tramos de río ubicados aguas abajo de los focos de emisión con autorizaciones de vertido. Junto a ellos se indican los parámetros analizados en muestras de agua, de sedimento y de biota, la metodología empleada, los resultados y la evolución de la concentración de sustancias peligrosas, como algunos metales y DDts.

Los puntos de muestreo en concreto son: río Gállego en Jabarrella (Huesca), Cinca en Monzón (Huesca), Ebro en presa de Pina (Zaragoza), Gállego en Villanueva (Zaragoza), Huerva en Zaragoza - Fuente de la Junquera (Zaragoza), Jalón en Grisén (Zaragoza), Ebro en Miranda (Burgos), Zadorra en Vitoria - Trespuentes (Álava), Zadorra en Salvatierra (Álava), Ebro en Conchas de Haro (La Rioja), Ebro en Logroño - Varea (La Rioja); Najerilla en Nájera (La Rioja); Arga en Puente la Reina (Navarra), Araquil en Alsasua-Urdiaín (Navarra), Ega en Arinzano (Navarra), Segre en Torres de Segre (Lleida), Ebro en Ascó (Tarragona) y Ebro en Tortosa (Tarragona).

Los análisis se han realizado en el Laboratorio de Calidad de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro. Para ello, se ha tomado una muestra de agua mensual, salvo en algunas estaciones donde por diversos condicionantes se ha reducido la frecuencia de 12 a 9, y una muestra anual de sedimento y de biota.

En las conclusiones, el informe recoge los incumplimientos puntuales detectados en 2010 y en caso de sedimentos o biota, el seguimiento de tendencias de concentraciones, siempre conforme a las nuevas normas.

En la matriz agua se han realizado durante el año un total de 6.683 analíticas sobre 49 sustancias en las 18 estaciones de la red, con el resultado de que sólo el 14,3% ha superado el límite establecido para 12 sustancias, mientras que el resto de sustancias (37) no se han detectado en ningún análisis.

En concreto, las estaciones donde se han detectado incumplimientos en algunos contaminantes en agua son: Segre en Torres de Segre (nonilfenol) y Huerva en Zaragoza - Fuente de la Junquera (nonilfenol, niquel y selenio). El resto de estaciones cumplen con las Normas de Calidad Ambiental (NCA), tanto en medias anuales como en concentraciones máximas admisibles.

En sedimento se han detectado concentraciones elevadas en: Arga en Puente la Reina y en menor medida, Zadorra en Vitoria - Trespuentes y Ebro en Conchas de Haro (Hidrocarburos policíclicos aromáticos - PAHs); Arga en Puente la Reina, Zadorra en Vitoria - Trespuentes, Huerva en Zaragoza - Fuente de La Junquera y Zadorra en Salvatierra (metales); y Cinca en Monzón y Ebro en Tortosa (Dicloro Difenil Tricloroetano - DDTs). Como aspecto positivo, cabe decir que en ninguna estación de la red se han detectado HCHs, hexaclorobenceno, hexaclorobutadieno, drines, naftaleno, pentaclorobenceno ni triclorobencenos, lo que supone que estas sustancias no están presentes en el medio o en concentraciones tan bajas que no es posible ni detectar su presencia.

En biota, de las tres sustancias que tienen Norma de Calidad Ambiental (mercurio, hexaclorobenceno y hexaclorobutadieno) se han registrado incumplimientos por mercurio en Gállego en Jabarrella, Ebro en presa Pina, Ebro en Ascó, Segre en Torres de Segre, Cinca en Monzón, Arga en Puente la Reina, Ebro en Miranda, Zadorra en Vitoria - Trespuentes y Ebro en Tortosa; y por hexaclorobenceno, en Ebro en Ascó. Otras sustancias que también se han detectado, si bien no tienen Normas de Calidad Ambiental, son DDTs y cadmio en carpas en Ebro en Ascó.

Apenas se han detectado contaminantes orgánicos ya que todos los análisis de hexaclorociclohexano - HCH, drines, pentaclorobenceno y triclorobencenos han sido inferiores al límite de cuantificación. Hay que destacar que estos análisis se han realizado bajo la óptica de la nueva directiva recientemente traspuesta al ordenamiento jurídico español.

Además, a estos controles se unen los que se ejecutan por parte del Área de Control de Vertidos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, entre cuyos cometidos están la vigilancia y el control del cumplimiento de las autorizaciones de vertidos, para evitar tanto vertidos ilegales como vertidos que impidan cumplir con las normas de calidad establecidas.

Desde 2004 la Confederación Hidrográfica del Ebro ha impulsado los controles ejercidos sobre las autorizaciones de vertidos. De hecho, se han ampliado los programas que desde 2005 y hasta 2007 realizó el Organismo para intensificar los controles a las mayores empresas de la Cuenca, en cuanto a la magnitud de sus vertidos se refiere, o bien por su volumen o bien por su carga contaminante.

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