El Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid ha impuesto una pena global de cinco años de cárcel al joven Ismael R.R. como autor de las graves lesiones sufridas por otro, que permaneció una semana en coma, tras una reyerta registrada en febrero de 2009 en Cantarranas.

La sentencia condena a Ismael R.R, para quien el Ministerio Fiscal había pedido siete años de cárcel, a una pena de tres años como autor de un delito de lesiones dolosas en concurso con otro de lesiones imprudentes cometido sobre la persona de José Ignacio C.Ll, así como a otros dos años más de privación de libertad por otros tantos delitos de lesiones sobre dos amigos de éste, José Luis M.C. y José Miguel G.O, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Por su parte, los dos compañeros de banquillo del principal acusado, Sergio de la R, más conocido como 'Krim', y Rodrigo G, han sido condenados cada uno de ellos a dos años de cárcel, a razón de un año por cada uno de los delitos de lesiones perpetrados sobre los dos amigos del joven que quedó en coma a raíz de la pelea.

En el apartado de responsabilidad civil, Ismael R.R. habrá de indemnizar al joven a quien dejó en coma con 17.760 euros por las lesiones y con 16.600 por las secuelas, así como al Sacyl con 10.863 euros por los gastos de asistencia, y tanto él como los otros dos condenados habrán de abonar, de forma solidaria, 1.900 euros a José Miguel G.O. y con otros 1.400 euros a José Luis M.C.

Durante el juicio, el principal Ismael R.R. reconoció la autoría del puñetazo recibido esa madrugada por la víctima, aseguró sentir lo ocurrido pero, al mismo tiempo, alegó que aquella madrugada del 28 de febrero de 2009 su único propósito era el de defenderse porque estaba recibiendo golpes por todas partes. "¡Me llovían de todos los lados y acabé en el suelo molido a palos!", recordó el ahora condenado, quien supuso que su oponente caería al suelo acto seguido, aunque sin precisarlo porque, según añadió, se encontraba sangrando y "veía todo borroso".

Sobre el origen de la trifulca, Ismael R.R, de 18 años por aquel entonces, confesó que el detonante fueron los términos de "¡mira qué rubia, mira qué minifalda!" que dirigió su acompañante, el menor de 17 años Rodrigo de P, a una joven que pasó junto a ellos en compañía de su novio, lo que llevó a éste a encararse con ellos.

Fue a partir de ahí cuando, tal y como precisó, tanto él como su amigo se enzarzaron a puñetazos con el novio desairado y al tumulto, en defensa de la pareja, se sumaron entonces José Ignacio C.Ll. y dos amigos de éste, los también lesionados, aunque en menor grado, José Luis M.C. y José Miguel G.O, si bien Ismael R.R. negó que tocara un solo pelo a estos dos últimos.

El agresor exculpó de lo ocurrido a sus dos amigos y compañeros de banquillo, Rodrigo G. y Sergio de la R, en el primero de los casos tras rechazar que participara en la refriega y asegurar que se limitó a separar a los contendientes y en el segundo al alegar que ni siquiera ese día se encontraba con ellos, versión que fue ratificada por ambos.

Amnesia total

Por su parte, el joven José Ignacio C.Ll, quien estuvo en coma una semana tras sufrir una fractura craneal y un coágulo en el cerebro, padece una amnesia total sobre lo acaecido aquella noche y los únicos datos que maneja son los que sus amigos y también agredidos le han contado. Eso sí, el testigo, geógrafo de profesión y obligado ex jugador de fútbol sala, relató que desde entonces sufre graves cefaleas, sobre todo cuando por su trabajo se ve obligado a pasar más de cuatro horas ante el ordenador.

Durante la vista fue de gran trascendencia el testimonio aportado por policías que intervinieron en la detención de los agresores y que mostraron rotundos al vincularlos con las Brigadas Antifascistas (BAF), un grupo de ultraizquierda de ideología Sharp.

Así, dos policías coincidieron al señalar que Ismael, Rodrigo y Sergio, pese a carecer de antecedentes policiales, son ampliamente conocidos por la Brigada Provincial de Información al ser "asiduos" de toda concentración, manifestación y concierto que se precie de haber sido auspiciado por la extrema izquierda, aunque también indicaron que la presente agresión no tiene nada que ver con un enfrentamiento entre grupos de ideología contraria.

Además, los agentes, quienes precisaron que Ismael luce en su espalda un tatuaje con la leyenda 'Working Class Pride'—orgullo de clase trabajadora—, explicaron que si bien inicialmente sólo conocían la participación en los hechos del aludido, de quien aseguraron que permaneció huido durante días al conocer la gravedad de lo ocurrido, la implicación de sus otros dos amigos, Rodrigo G. y Sergio de la R, fue corroborada más tarde por compañeros de la víctima a través de un reportaje fotográfico e incluso por el propio Sergio de P, el menor que dio origen a la pelea.

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