El Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria van a iniciar el proceso para declarar el Barrio Pesquero como Área de Rehabilitación Integral (ARI), lo que supone que los vecinos podrán acogerse a ayudas de hasta 5.000 euros para la rehabilitación de sus viviendas.

El ARI, en el caso de que se conceda, afectará a 16 edificios del Barrio Pesquero, con un total de 17 locales y 276 viviendas, en las que residen 777 personas.

Así lo han anunciado este viernes en declaraciones a los medios de comunicación el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, y el consejero de Obras Públicas y Vivienda, Francisco Rodríguez, quienes han insistido en que acogerse a las ayudas del ARI es voluntario si bien la medida puede resultar "muy positiva".

La elaboración de la memoria para la declaración estará concluida en dos o tres meses, aunque los plazos dependen de la aprobación por parte del Plan Estatal de Vivienda. Tanto el Ayuntamiento como el Gobierno tratarán de que el proceso se resuelva "lo antes posible", de forma que el convenio se pueda firmar en la próxima comisión bilateral con el Ministerio de Vivienda.

En este sentido, Rodríguez ha avanzado que la Dirección General de Vivienda anunciará la propuesta del ARI en la bilateral que tendrá lugar la próxima semana en Madrid para que el Ministerio de Vivienda lo tenga en cuenta en su programación.

El alcalde ha explicado que en las fases previas de la propuesta han trabajado Ayuntamiento y Gobierno, y que la iniciativa parte con la explicación a los vecinos del Pesquero, que se produjo este jueves.

El objetivo del ARI, ha dicho, es resolver "una parte importante" de los problemas vinculados a las viviendas del barrio, ya que si bien en los últimos años se han realizado diferentes actuaciones de urbanización, en los edificios se han ido produciendo patologías "como consecuencia del paso de los años".

En este sentido, ha recordado que el Ayuntamiento llevó a cabo un proceso para la inspección técnica de los edificios que culminó con un informe "detallado" de su situación, que se entregó a los propietarios. En ningún caso se ha detectado que hubiera "una deficiencia alarmante, una necesidad urgente de actuación", pero algunas patologías sí necesitan ser corregidas.

De la Serna ha explicado que el ARI consiste en "proponer y ofrecer ayudas a los vecinos para que puedan actuar en sus inmuebles", de forma que "no se pide ni se exige nada a nadie", sino que quienes quieran acogerse a estas ayudas "tendrán la oportunidad de hacerlo, cosa que antes no tenían", y los que no quieran no tendrán porqué hacerlo.

No obstante, ha insistido en que se trata de una medida "muy positiva" como ya se ha demostrado en otros barrios de la ciudad como el Cabildo de Arriba, donde más del 80 por ciento de los vecinos se han acogido a las ayudas.

Además, ha considerado que el ARI da "un paso coherente" dentro de la política de incentivar la rehabilitación, lo que también beneficia a un sector especialmente afectado por la crisis como es la construcción. Y "puede ser un instrumento muy eficaz para incentivar a las comunidades de propietarios a ejecutar actuaciones de mejora en sus edificios".

Las ayudas al ARI son de un máximo del 40 por ciento del presupuesto de las obras de rehabilitación de viviendas y edificios con un tope de 5.000 euros por vivienda y un máximo del 40 por ciento de las obras de urbanización. Además, quienes se acojan a las mismas gozarán de beneficios fiscales.

En concreto, los beneficiarios se podrán acoger a las ayudas para obras de rehabilitación, mejora de la habitabilidad, seguridad, accesibilidad, actuación en fachadas, etcétera.

Por eso, el alcalde ha animado a los propietarios que piensan realizar actuaciones de mejora en sus viviendas a que "esperen un poquito" a tener el ARI para que puedan recibir ayudas, y a los que no tenían intención de hacerlo les ha recordado que disponen de un "incentivo".

Para De la Serna, se trata de una actuación "coherente" con el conjunto de las previstas en el entorno, ya que el barrio "quedará inmerso" en el proceso de renovación de los espacios portuarios. "Si vamos a hacer frente a un proceso de modernización y mejora de la trama urbana y viaria del área de Varadero, es razonable que esta zona se incorpore al proceso de modernización", ha argumentado.

Por su parte, el consejero ha considerado que el Pesquero es hoy "un barrio muy digno", que está siendo "revulsivo" para el turismo de la ciudad, y al que ahora se presenta una "oportunidad". "Esperemos que todas las administraciones informemos adecuadamente, los vecinos vean que es una oportunidad" y mejoren su accesibilidad", ha deseado. PROCESO

Tras la reunión celebrada este jueves con los vecinos, el Ayuntamiento mantendrá otro encuentro para explicarles el proceso, que es "largo y complejo". Previamente habrá que delimitar el área que el Ayuntamiento deberá elaborar una memoria-programa que incluya la justificación del ARI, además de un programa de acciones integradas y el presupuesto.

Iniciado el proceso y tras elaborar la documentación indicada, "contando con la participación de los vecinos y la coordinación del Gobierno", ésta se remitirá al Ejecutivo regional, y si cumple las condiciones lo elevará al Ministerio de Vivienda. Posteriormente se suscribirá un acuerdo en el seno de la comisión bilateral.

Se establecerá en el barrio una oficina de información y atención sobre la gestión del ARI para asesorar a los vecinos, y se creará una comisión mixta para dar participación a las diferentes administraciones y grupos políticos.

De la Serna ha reconocido que se trata de un proceso "largo" pero ha asegurado que Ayuntamiento y Gobierno van a poner "toda la carne en el asador".

En este sentido, el consejero ha asegurado que para el Gobierno la rehabilitación de viviendas es un tema "básico", también de cara a futuro, porque es una "oportunidad" para los vecinos, que pueden mejorar sus viviendas, y también para la generación de empleo.

Características del barrio

Se trata de un barrio construido por el Instituto Social de la Marina, la Obra Sindical del Hogar y el Gremio de Pescadores cuyas obras comenzaron en 1943, a la vez que el Puerto pesquero, y dieron cobijo inicialmente a parte de los pescadores que estaban en la zona de Puerto Chico y Tetuán, como consecuencia del incendio de 1941.

La edificación es compacta, configurando un barrio cerrado con muchos patios y entrepatios, con 16 edificios de diferente tamaño pero similar tipología constructiva de tres plantas de altura (baja y dos). Hay 276 viviendas con superficies medias que van entre los 70 y los 80 metros cuadrados.

El barrio Pesquero presenta las características necesarias para ser ARI porque tiene más de 200 viviendas, los edificios tienen más de diez años y son viviendas ocupadas, condiciones necesarias para acogerse a esta figura.

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