Elena Valenciano
La portavoz electoral del PSOE, Elena Valenciano. Alberto Martín / EFE

La coordinadora del comité electoral del PSOE, Elena Valenciano, considera que el hecho de que dentro del partido surjan voces discrepantes con respecto a la reforma constitucional es algo "relativamente grave", si bien ha afirmado que lo ve "comprensible", aunque ha aprovechado para pedir "un poco de prudencia y paciencia" a todos los diputados que han mostrado su oposición a la reforma hasta que ésta quede bien definida.

Valenciano reconoce que la reforma es "bien complicada""Entiendo que haya muchos compañeros que tengan dificultades para verlo, que sea una decisión que les afecte, que les resulte difícil", ha señalado Valenciano en declaraciones a RNE, tras lo cual ha subrayado que no le ha sorprendido que uno de estos diputados discrepantes sea el exlíder de Comisiones Obreras (CC.OO) y actual diputado del PSOE, Antonio Gutiérrez, ya que "no es la primera vez que discrepa de algunas de las medidas duras que ha habido que adoptar estos años", haciendo referencia a su abstención en la votación de la reforma laboral.

La dirigente socialista ha justificado estas posturas dentro del PSOE por ser "un partido que debate abiertamente" y que tiene "voces plurales, distintas personalidades", aunque ha querido diferenciar estas discrepancias del apoyo al candidato a las elecciones generales, Alfredo Pérez Rubalcaba. "No tiene nada que ver con nuestro candidato y proyecto, que en estos momentos es respaldado por la totalidad del partido", ha asegurado.

Valenciano ha remarcado que la reforma de la Constitución para fijar un techo de déficit y deuda pretende "garantizar en el futuro estabilidad en las cuentas y enviar un mensaje que dé seguridad y garantías a aquellos que tienen que ayudar" a España y comprar su deuda soberana.

Aunque ha reconocido que se trata de una reforma "bien complicada", la jefa de campaña de Rubalcaba ha dicho que espera que una vez quede definida tras la negociación que se está desarrollando en el Congreso los diputados socialistas que discrepan "lo compartirán", por lo que les ha pedido "un poco de paciencia y prudencia hasta tener definitivamente la formulación".

Será una reforma aprobada por las Cortes Generales, pero con una mayoría social en contraUna de las voces discrepantes más significativas ha sido la del secretario general del PSOE extremeño, Guillermo Fernández Vara, ha dicho este miércoles que, si hay alguna razón que impida someter a referéndum la anunciada reforma constitucional, habrá que explicarla porque, "si no se hace, nadie la entenderá" y la mayoría social estará en contra, "yo el primero".

En varias entradas en Twitter, dónde se recogieron más de 45.000 firmas en menos de 24 horas para pedir un referéndum, el expresidente extremeño afirma que, si nadie entiende los motivos por los que se hace esa reforma, "será una reforma aprobada por las Cortes Generales, pero con una mayoría social en contra. Yo el primero".

Rubalcaba toma las riendas

El candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha decidido tomar las riendas de la negociación en la reforma de la Constitución ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos y las dificultades surgidas en el inicio de la negociación para limitar en la Carta Magna el déficit público, según informaron  fuentes socialistas.

Rubalcaba asume la gestión de la modificación constitucional ante las dificultades surgidasLas mismas fuentes han explicado que Rubalcaba dirigirá a partir de ahora estas conversaciones, junto con el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, José Antonio Alonso, que era quien estaba coordinando el asunto desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciara el miércoles que había alcanzado un acuerdo con el presidente del PP, Mariano Rajoy, para realizar esta modificación.

Valenciano ha confirmado que Rubalcaba está "trabajando muy directamente con los negociadores para tratar de establecer los límites" en el cambio constitucional, así como para "intentar que se amplíe el consenso" a otros grupos parlamentarios y "no sea sólo una decisión que se adopte entre PP y PSOE".

También ha recordado lo que dijo el miércoles el propio candidato socialista, cuando explicó que la reforma se incluirá una "fórmula flexible" que permita a las administraciones públicas afrontar las situaciones de mayor dificultad económica.

Además, ha subrayado que una de las posibilidades que están barajando los negociadores es que la reforma no incluya explícitamente una cifra exacta de límite de déficit y deuda, sino que este punto se desarrolle "más despacio" después.