Centro Rainfer
La pequeña Manuela (en primer plano) y Lili, con su amigo Pedro Pozas, del Proyecto Gran Simio, en el Centro Rainfer, el único santuario de primates -privado- de España. La avaricia de las redes de traficantes de animales obliga a 20 minutos a no revelar su ubicación. Jorge París
Y si te dijera que soy celoso, caprichoso, que durante días puedo hacerme el enfadado, aunque en realidad anhele tu abrazo. Que escondo mi sonrisa tras mis manos, porque me encanta jugar, ser el centro de atención. Ponerme en el lugar de los otros. Y hasta mentir.

Y si dijera que soy como un niño de dos años, o incluso de seis, dicen. Y que entre los tuyos hay quienes reclaman para los míos los derechos básicos a través de una declaración universal. ¿Qué dirías si dijera que soy un chimpancé?

Humano, primo primate, mi sangre más próxima en el mundo animal. Nuestro mundo se extingue. La familia de homínidos está a punto de partirse para siempre en los próximos 20 años. No tengo capacidad suficiente como para expresarlo en signos o en el lenguaje de mudos que me habéis enseñado. Recientemente lo ha hecho por mí el Proyecto Gran Simio entre los machos alfa de vuestra manada en el Congreso, a través de una proposición no de ley. Escuchad mi historia, la última oportunidad, tal vez...

Soy un superviviente, como casi todos los que nos encontramos en el santuario. Sobreviví a una de nuestras muchas guerras africanas. Os lleváis nuestros bosques y nos obligáis a luchar hasta la muerte por los territorios.

Si fuera de la especie de los bonobos lo solucionaría con caricias y sexo, llevaría a los enemigos a mi terreno; quizás por eso ellos se extinguirán primero.

En eso los chimpancés nos parecemos mucho más a vosotros: luchamos y solucionamos las disputas a golpes. Mi mundo es competitivo y atacamos por los recursos. Todo lo que sé lo he aprendido de mi grupo, es mi cultura exclusiva: el uso de herramientas para romper nueces, la ingesta de determinadas plantas medicinales. No nazco educado, aprendo de los míos.

Fui secuestrado, apartado de mi grupo, me trasladaron a vuestro mundo, me castraron, me cortaron las cuerdas vocales para que no chillase, me arrancaron los dientes para que no mordiera. Es algo común. Me metieron en una cueva cubierto de mis heces y orines.

Y lo más importante: yo sufro, más allá del dolor intuitivo, sufro. Mi pequeña conciencia llega hasta este punto.

Finalmente he tenido suerte. Pasaré mis últimos días en un santuario. Jamás podré regresar a África: mis hermanos me matarían, o quedaría aislado, o podría hacer que enfermaran. Al menos no acabaré en un centro de experimentación. Me convertiré en un consentido. Coquetearé y me haré el modosito cuando quiera algo. No seré un esclavo. Mi rudimentario pensamiento simbólico estará en paz.

En libertad soy capaz de mantener alianzas, amistades de por vida. Me encariño hasta volverme posesivo, y me despiojo con otros. ¿Podremos mantener nosotros esta relación? ¿Estáis preparados para una prueba de fuerza animal?

Os lo repito en signos para ver si queda más claro: «Humano, ayúdame»

La opinión de este chimpancé ha sido redactada tras entrevistar a personas que conocen de primera mano el comportamiento de los grandes simios: la psicobióloga Ángela Loeches (UAM); el secretario general del Proyecto Gran Simio, Pedro Pozas, y el director del Centro de Estudios de Primates Rainfer, Guillermo Bustelo.

La curia y el PP, airados

La polémica no ha cesado desde la petición, el martes, de derechos fundamentales para los grandes simios . El portavoz del PP en el Senado, Antonio Roman, dijo ayer que «está más de moda respetar los derechos de los simios que de los humanos».

Está más de moda respetar los derechos de los simios que de los humanos

El arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, consideró el martes «ridícula» la propuesta. España es un «país pionero en Europa. Hemos pasado de la brutalidad de los toros a ser admirados», dice el portavoz del Proyecto Gran Simio.

Qué...

La propuesta. Los diputados socialistas quieren que el Congreso tramite una proposición no de ley, de aplicación estatal, para la defensa de los grandes simios (chimpancés. bonobos, orangutanes
y gorilas).

Quién...

Los promotores. La delegación española del Proyecto Gran Simio (PGS) y el diputado verde Francisco Garrido.

Cómo...

Tres derechos: Libertad,  conservación y prohibición de la tortura física o psicológica. Además, un  santuario público español para acoger a grandes simios.

Cuándo...

Desde el martes, con fuerte polémica.

Dónde...

En España y la ONU. El PGS espera una declaración en las Naciones Unidas.

Por qué...

Son casi como los humanos por su relativa proximidad cognoscitiva y genética (99,4%).

Nuevo blog

Dos de los reporteros de 20 minutos, José Ángel González y Javier Rada, estrenan una bitácora.

Será el cómo se hizo de los reportajes de la sección

NOTICIAS RELACIONADAS