Wall Street
Agentes de cambio y Bolsa trabajan en Wall Street. ANDREW GOMBERT / EFE

Wall Street, Madrid y el resto de Bolsas europeas han sufrido esta semana una extrema volatilidad. Con picos en verde y rojo, marcando récords que remitían los parqués a registros muy anteriores, las autoridades europeas lograban a final de la semana establecer cortafuegos contra los especuladores.

Un lunes 'negro'

La semana empezaba con pérdidas. El anuncio del Banco Central Europeo de que iba a adquirir deuda pública española e italiana no pudo mitigar que la pérdida de la triple A por parte de EE UU y la consecuente bajada de Wall Street lastrasen las Bolsas europeas.

Lideró las perdidas Alemania, que caía un 5%, con París como segunda del pelotón con un 4,68%. Londres perdía un 3,39% y España iba cuarta con el Ibex en -2,44%, seguida muy de cerca por Italia con un -2,35%.

Wall Street bajaba un 5,5%, una caída mayor que la del lunes del septiembre de 2008 que quebró Lehman Brothers. El presidente de EE UU, Barack Obama, aseguraba mientras tanto que su país tendría “siempre una calificación triple A".

El martes con tipos de interés al 0,25%

La Reserva Federal de EE UU anunció el martes que, ante la perspectiva de escaso crecimiento, mantenía los tipos de interés al 0,25% hasta 2013. El rebote propició que Wall Street abriera en positivo y apaciguase las pérdidas europeas. El Dow Jones cerraba finalmente en un ascenso del 3,98%.

A principio de la sesión, Fráncfort llegó a caer un 7% y Londres alrededor de un 5%, para luego cambiar el signo y algunas llegaron incluso a cerrar con subidas muy ligeras. No fue el caso del Ibex, que cerró con un 0,36% de bajada.

La Bolsa de París rompió una racha de 11 jornadas en números rojos y en su principal indicador, el CAC-40, se apreció un 1,63%, hasta 3.176,19 puntos.

Un miércoles que supo a lunes

Los rumores entraron en los mercados con forma de rebaja de la deuda soberana de Francia. De nada sirvió que el palacio de El Eliseo y las agencias de clasificación de riesgo lo desmintieran. El Cac-40 de Francia bajaba un 5,45%. El banco Société Générale llegó a perder un 20% a lo largo de la jornada para limitar finalmente las pérdidas a casi el 15%.

El resto de Bolsas europeas cerraban con un 5% de pérdidas medias, encabezadas por Italia con una bajada del 6,65%. El Ibex bajaba un 5,49%, su mayor caída desde mayo de 2010, y perdía la barrera de los 8.000 puntos. Al otro lado del charco, Wall Street volvía a caer un 4,62%.

El jueves en verde

La Bolsa española rompía su racha tras nueve jornadas seguidas cerrando la sesión en rojo. Un 3,56% en verde, con la recuperación de la barrera psicológica de los 8.000 puntos y espoleado por el alza de Wall Street y los impulsos positivos de los mercados asiáticos.

Los mismos incentivos impulsaron el resto de plazas europeas y así la Bolsa de Milán subía un 4,10%; Francfort avanzaba un 3,3% y Londres se situaba en un 3,11% positivo. París lograba un 2,89% y, ante los ataques de los últimos dos días, el presidente del Banco de Francia Christian Noyer, salía a defender su sistema financiero. El conjunto de las plazas europeas llevaba, hasta este jueves, 11 jornadas consecutivas en rojo.

Wall Street cerraba con otro rebote al 3,95%, recuperaba la mayor parte del terreno perdido en la caída del miércoles y encadenaba cuatro jornadas con movimientos superiores a los 400 puntos por primera vez en su historia.

Un viernes sin ventas en corto

La decisión de los organismos reguladores de España, Francia, Italia y Bélgica de vetar las ventas en corto al descubierto en las Bolsas-impulsada por la Autoridad Europea de Valores- sentaba bien al mercado y los principales indicadores cerraban en verde.

Las ventas en corto son una suerte de apuesta por la cual un inversor toma prestado un activo que cree que va bajar de precio. Lo vende en el mercado y más tarde lo recompra, ya devaluado, para anotarse como ganancias la diferencia entre ambas operaciones. El dueño original obtiene un pequeño interés.  Berlín abogaba este viernes por llevar este tipo de medidas a toda Europa.

Algunos analistas del mercado dudan de la fiabilidad de la medida ya que, a su juicio, las fuertes caídas registradas en las últimas jornadas no se han debido sólo a las posiciones cortas sino también a la falta de confianza de los inversores en los mercados y en la economía.

El parqué madrileño se anotaba al cierre un avance del 4,82%, el segundo mayor del año, Francfort repuntaba un 3,45%; París, un 4,02%; Londres un 3.04% e Italia subía un 4,09%.

Queda por ver de qué color será la próxima semana.