Parte de estas líneas, –que discurrirán sobre todo en superficie–, ya está en construcción, por lo que las empresas adjudicatarias tendrán que devolver a la Consejería de Transporte el dinero que ya ha invertido en estas obras.

La T1 irá entre Pinar de Chamartín, Sanchinarro y Las Tablas; la T2, entre Colonia Jardín y Pozuelo de Alarcón; y la T3, entre Colonia Jardín y  Boadilla del Monte.

Según José Quintana, portavoz socialista de Transportes en la Asamblea, la privatización provocará que la Comunidad tenga que asumir un sobrecoste del 80% en relación con lo que costaría el metro ligero si lo asumiera la Administración.

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