Brad Pitt y Angelina Jolie
Una de las situaciones dramatizadas del fotógrafo Steven Klein: Angelina Jolie tendida en cama mientras Brad Pitt riega el jardín © Steven Klein

Para sus críticos es un payaso. Para sus amigos (Madonna, Lady Gaga y Brad Pitt entre ellos), el último genio. Sea cual sea el veredicto, los bolsillos y la agenda del fotógrafo estadounidense Steven Klein (Nueva York, 1965) están igual de repletos.

Durante los últimos años se ha convertido en el profesional más buscado por la industria de la moda y la mercadotecnia del famoseo. Lo mismo firma editoriales en las revistas más trendy, como W -donde puso a Madonna a hacer yoga o equitación-; hace portadas de discos, como Britney (2001), el tercer disco en estudio de Britney Spears, o se marca la realización del vídeoclip Alejandro de Lady Gaga.

Cuarenta fotos, dos trípticos, 27 Polaroid y varios vídeos

Ahora la obra de Klein llega a los museos con USAnatomy (juego de palabras entre las siglas en inglés de los EE UU y la palabra anatomy, anatomía), una exposición en el Museu Brasileiro da Esculura de Sao Paulo, la exhibición más completa nunca antes montada sobre este polémico fotógrafo.

La muestra, con cuarenta fotos, dos grandes trípticos, 27 imágenes con película Polaroid de gran formato y varios vídeos, es una antología de las obras de Klein en los últimos quince años. Por supuesto, sus modelos quitarían el hipo a cualquier fanático de las celebrities: Madonna, Angelina Jolie, Justin Timberlake, Britney Spears, David Beckham, Natalie Portman, Prince, Naomi Campbell...

El fotógrafo, que ha ganado en notoriedad al ser el profesional preferido para moldear su imagen pública por Madonna -para quien hizo fotos de los discos Confessions on a Dance Floor (2005) y Hard Candy (2008), clips para los espectáculos multimedia de las giras de la cantante y la vídeo instalación X-STaTIC PRO=CeSS (2003)-, tiene un estilo bastante gamberro.

Estoy frustrado por fabricar sueños sobre muñecas Barbie

Klein gusta de jugar con las celebridades pop a las que retrata, dramatizando situaciones en apariencia chocantes (Timberlake aparece como víctima de una paliza, por ejemplo) y utilizando todas las posibilidades manipulativas de la fotografía digital.

El fotógrafo, que se niega a llamar "arte" a su estilo, ha entrado también de lleno en el terreno de la moda, dirigiendo campañas para grandes empresas del sector, como Calvin Klein, D&G, Alexander McQueen y Nike. Suele aprovechar cada campaña para rodar cortos en vídeo: Lara, Fiction Noir (2009) alcanzó cierto grado de polémica por sus imágenes sadomasoquistas.

Pese a la fama, Klein dijo en una reciente entrevista que se siente "frustrado" porque no le apetece seguir "fabricando sueños sobre muñecas Barbie que nunca han existido" y como fotógrafo desearía "reflejar lo que sucede en el mundo". Capital y amigos no le faltan.