El Senado de EE UU ha respaldado este martes el acuerdo alcanzado previamente entre demócratas y republicanos para resolver la crisis de la deuda, con lo que ya únicamente queda la firma del presidente, Barack Obama, para que la reforma entre en vigor.

La iniciativa necesitaba el respaldo de 60 senadores, del total de 100 que conforman la Cámara, y ha sido finalmente respaldada por más de 60 legisladores.

La Cámara de Representantes dio el lunes el visto bueno al nuevo texto que eleva el techo de endeudamiento del Gobierno y que prevé una reducción del déficit de más de dos billones de dólares en una década. En la Cámara Baja, el plan obtuvo el 'sí' de 269 legisladores, frente a los 161 que se manifestaron en contra.

"Desconcertante" Tea Party

El acuerdo, que es aprobado el día que según el Departamento del Tesoro Estados Unidos podría haber suspendido pagos por primera vez, incluye un aumento de la deuda autorizada por el Congreso y reducciones de al menos 2,1 billones de dólares en los gastos del Gobierno durante la próxima década.

Incluso en sus declaraciones finales antes de la votación, el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y el de la minoría republicana, Mitch McConnell, afirmaron que el pacto no les satisface y acusaron a la otra parte del engorroso proceso para lograr la autorización del aumento de la deuda. Reid, en particular, calificó como "desconcertante" la pertinacia de los legisladores republicanos afiliados al movimiento Tea Party, responsable de que el acuerdo no incluya aumentos de impuestos para reducir el déficit fiscal.

Obama promulga el acuerdo

Pasadas las 20 h. (horario de España) Obama ha rubricado con su firma el acuerdo alcanzo en las instituciones. Con la ratificación presidencial se pone fin a la crisis de la deuda, que amenazaba a EE UU con la suspensión de pagos, si bien la primera economía del país se ha dejado una buena parte de su credibilidad en el envite, así como por una serie de dificultades que necesitarán de mucho consenso y mano derecha.