Rubalcaba y Rajoy
Los principales candidatos para las próximas elecciones generales del 20-N: a la izquierda, el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a la derecha, el líder del PP, Mariano Rajoy. AGENCIAS

El anuncio hecho este viernes por José Luis Rodríguez Zapatero del adelanto electoral para el 20 de noviembre de 2011 no ha cogido de improviso a los equipos electorales del líder del PP, Mariano Rajoy, ni del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que comenzaron a preparar hace varias semanas los preparativos para los comicios.

El líder del PP, Mariano Rajoy, ya sabe cuál es la fecha que marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Tras el 20-N, será presidente del Gobierno o dirá adiós al liderazgo de un partido que conoce como su propia casa. Su rival en las urnas, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene por delante menos de cuatro meses para continuar con el lavado de cara de la marca PSOE (recortó 3 puntos la distancia que le separa del PP, según el último barómetro del CIS), que se ha visto profundamente desgastada desde el comienzo de la crisis económica.

Aunque Zapatero había venido insistiendo en que su plan era agotar la legislatura en marzo, la dirección del PP decidió acelerar los trabajos ante la perspectiva de que el jefe del Ejecutivo aceptara el anticipo de los comicios. Y lo mismo ha hecho el PSOE, que puso en marcha la maquinaria electoral una vez que Rubalcaba fue proclamado oficialmente aspirante a la Presidencia del Gobierno el pasado día 9 de julio.

Ambos partidos han reservado ya fechas para celebrar sendas convenciones políticas en las que definirán sus programas electorales. La del PSOE será el 30 de septiembre y el 1 y el 2 de octubre en Madrid, y al fin de semana siguiente (7, 8 y 9 de octubre), será la del PP en Málaga. Ambos partidos también han programado varias reuniones sectoriales durante el mes de septiembre.

Programa electoral del PSOE

Rubalcaba reaccionó con un "estoy preparado" al adelanto electoral anunciado por Zapatero. El socialista viene adelantando, desde que fue proclamado candidato oficial a los comicios generales, algunas de las bases que sustentarán su programa electoral. Según indicó este viernes, sus objetivos principales de cara a los próximos años, si gana las elecciones, son la "creación de empleo, una economía sana, reforzar la igualdad de oportunidades y promover reformas democráticas", ha dicho.

Entre las propuestas de Rubalcaba está la de establecer un nuevo impuesto a la banca dirigido a crear empleo juvenil El candidato socialista quiso poner en valor el trabajo que ha desarrollado en tan solo un mes y presumió de haber introducido en el debate político la necesidad de que los bancos asuman su parte de responsabilidad al haber concedido hipotecas a sabiendas de que el receptor tendría dificultades para pagar, debate que ha contribuido, según él, a que una gran entidad como el Santander, decidiera esta semana facilitar el pago de la hipoteca a los parados.

Rubalcaba ha recordado que cuando hace un mes realizó una reflexión en este sentido, le llamaron "de todo, izquierdista". Y sin embargo, la decisión del Santander demuestra que esa reflexión era "pertinente", como también lo es pedir a los bancos que contribuyan a la creación de empleo juvenil una vez concluido el proceso de reestructuración financiera.

En lo que parece un guiño a los simpatizantes del movimiento ciudadano del 15M, Rubalcaba ha asegurado que pretende seguir abriendo debates que "están por otra parte en la sociedad" y "formular propuestas", como la de establecer un nuevo impuesto a la banca dirigido a crear empleo, "que son tan justas como realizables".

Ha avanzado que de aquí a la convocatoria oficial de las elecciones el próximo 26 de septiembre, va a preparar su programa electoral en diálogo permanente con distintos sectores de la sociedad y se ha comprometido valorar las ideas en sí mismas y no por quién las proponga.

También ha adelantado que huirá del enfrentamiento entre 'las dos Españas', derecha e izquierda, porque una mayoría de españoles, entre los que se ha incluido, están "saturados de ese debate inútil entre partidos políticos". Por eso pretende hacer una "campaña completamente distinta" centrada en intentar "sumar" en lugar de "restar".

Programa electoral del PP

El PP esperará al día de la convocatoria oficial de las elecciones, el 27 de septiembre, para comenzar el proceso de redacción de las listas electorales, según fuentes del partido. La definición de las candidaturas es posiblemente el único aspecto de la campaña electoral que el PP aún no ha abordado, básicamente, explican las fuentes, porque el proceso comienza en cuanto se disuelven las Cortes y arranca oficialmente el periodo electoral.

Los seis ejes del PP: educación, reforma del sector público, fortalecimiento de las instituciones, regeneración política, garantía del Estado de bienestar y proyección exterior Lo que el Partido Popular tiene muy avanzado es el programa. El equipo de Baudilio Tomé ha ultimado prácticamente un texto que, no obstante, no dará a conocer en su integridad hasta octubre, cuando celebre la Convención de Málaga los días 7, 8 y 9. A falta de unos pocos retoques, las bases del programa serán las mismas que las que el PP ofreció en las elecciones autonómicas y locales del 22 de mayo.

En torno a seis ejes se estructurará: educación, reforma del sector público, fortalecimiento de las instituciones, regeneración política, garantía del Estado de bienestar y proyección exterior.

Según ha reiterado el líder de los populares, Mariano Rajoy, el programa descartará cualquier recorte social y, en principio, fórmulas como el copago para la financiación del sistema sanitario.

Desde el 20 de julio Baudilio Tomé tiene, por tanto, un texto casi cerrado que, sin embargo, puede aún incorporar una serie de propuestas de expertos independientes, así como las ofertas y sugerencias de los ciudadanos.

El Comité de Campaña volverá a reunirse el próximo lunes aunque no estaba previsto, y es probable que lo haga de nuevo en la segunda quincena de agosto. Además, el Comité de Dirección tiene dos citas previstas para los días 19 y 29.

Rajoy: ¿a la tercera?

Mariano Rajoy no ha querido contestar este viernes si abandonaría la primera línea de la política si pierde otra vez. Sin embargo, a nadie en el PP ni en su entorno periodístico se le escapa que será muy difícil, por no decir imposible, que Rajoy sobreviva a una tercera derrota consecutiva.

Lo que sucede es que ahora el líder de los 'populares' tiene casi todo a favor para convertirse en el próximo presidente del Gobierno.

Fuentes del PP enumeran algunos de esos motivos: el primero es que las elecciones las pierde el Gobierno por sus deméritos, y en este sentido, apuntan, Zapatero y su equipo han cometido demasiados en la gestión de la crisis. "El desgaste es irrecuperable", afirma un mandatario del partido.

El segundo es que se ha consolidado en España "el cambio de ciclo", y ni el mejor de los candidatos posibles en el PSOE, como pudiera ser Alfredo Pérez Rubalcaba, dará la vuelta a la tendencia.

Otro motivo que incide en lo anterior es que todas las encuestas sobre intención de voto publicadas desde mediados de 2009 dan la victoria al PP por ventajas que en ocasiones han superado el umbral de la mayoría absoluta. Las fuentes reconocen que sí puede estar en juego esa mayoría aplastante, pero no la victoria.

En el PP hay encuestas internas recientes que cifran la ventaja en más de 10 puntos. El PSOE, insisten las fuentes citadas, puede estrechar el margen, pero nada más.

La victoria en los comicios del 22 de mayo, asimismo, reflejaron la realidad política del país, sobre todo porque los ciudadanos, más que premiar al que consideraban mejor, castigaron a Zapatero, señalan los cargos consultados.

En el electorado indeciso, que se mueve entre el centro-izquierda y el centro-derecha, ha calado que Rajoy es "un tipo moderado" quien convertirá, si gana las elecciones, esa falta de carisma que le atribuyen en "una gran capacidad de gestión".

Aunque optimistas, en Génova se huye de la euforia: la maquinaria electoral lleva trabajando en la campaña de las generales desde justo después del 22 de mayo, como si nada estuviera decidido.