"El adelanto electoral es lo que la mayoría de los españoles deseaba desde hace mucho tiempo, es una buena noticia", ha dicho Mariano Rajoy, poco después de que finalizara la comparecencia del presidente Zapatero, en la que anunciaba el adelanto de las elecciones al 20 de noviembre.

A continuación, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha dicho que no iba a "hacer balance", porque iba a "hablar de futuro". "Ahora los españoles son los verdaderos protagonistas", ha dicho Rajoy, añadiendo que para el PP "las elecciones son el impulso necesario para salir de la situación en la que nos encontramos y afrontar con ilusión el futuro", ha continuado.

Rajoy ha explicado que es consciente de que el nuevo gobierno que salga en noviembre de las urnas "lo tendrá muy difícil", pero que contará "con un mandato claro de los españoles" y contará "con su renovada confianza, lo que es una notable mejora". El líder popular ha anunciado que en septiembre su partido convocará cuatro foros para tratar las distintas facetas de su programa.

"Creíble, previsible y solvente"

Para Rajoy, las elecciones del 20 de noviembre marcarán el cambio de un escenario en el que no sólo las reformas económicas e institucionales serán fundamentales, sino también "otras actitudes" para que "la vida política recupere la concordia".

El líder de los populares se ha comprometido en este sentido a hacer un Gobierno, si gana los comicios, "creíble, previsible y solvente", instalado siempre en "la moderación, el centro, el diálogo, la verdad, la responsabilidad y la transparencia". Lo que requiere España es, a su juicio, "un proyecto de recuperación nacional" en el que se involucren cuantos más ciudadanos mejor.

Zapatero en su rueda de prensa de una hora antes ha puesto énfasis en que la superación de la crisis comienza a dar síntomas positivos, pero ese análisis Rajoy lo ha puesto en duda en su comparecencia ante los periodistas.

"Se lo hemos oído en un sinfín de oportunidades al presidente del Gobierno", ha ironizado el líder de los populares antes de opinar que es prematuro hablar de recuperación cuando la tasa de paro continúa en el 20%, a pesar de la mejora que recoge la EPA, un 46% de los jóvenes no pueden trabajar y la prima de riesgo se mantiene por encima de los 300 puntos.

Asimismo, según sus palabras, frente a los embates de los mercados y de las agencias de calificación, Rajoy se ha mostrado convencido de que "con un Gobierno distinto, un programa claro y coraje para hacer bien las reformas que hay que hacer", España resistirá las dificultades que encuentra ahora para financiarse.

"Otros sí lo han hecho"

Así, el líder del PP ha prometido que si accede al Gobierno no hará recortes sociales y también ha asegurado que su Ejecutivo garantizará la estabilidad presupuestaria con "déficit cero" que también exigirá a todas las comunidades autónomas.  Rajoy ha apuntado asimismo que permitirá el aplazamiento del pago de las liquidaciones negativas de las comunidades autónomas al Estado, al que no ha accedido el Ejecutivo socialista.

"Ya lo he dicho, no tengo intención ninguna de hacer recortes sociales, otros sí lo han hecho", ha advertido Rajoy, quien se ha mostrado a favor de reducir gastos "sin dañar a la gente" y ha insistido en que la mejor manera de sanear las cuentas es promover crecimiento que dé lugar a mayores ingresos.

El líder del PP ha señalado que no quiere que las comunidades tengan déficit, sino equilibrio presupuestario, y por eso reformará la ley para volver al "déficit cero", promoverá la reducción del gasto corriente e implantará un "techo de gasto para todas".

Rajoy ha reiterado el "gravísimo error" que el Gobierno de Zapatero cometió reformando la ley para permitir el déficit de las administraciones, y como además incumplió su propia norma y tuvo un saldo negativo mayor, le daba "cierto pudor" y también se lo autorizó a las comunidades. De esta forma, el Gobierno de Zapatero ha pasado "del relajo total a la cerrazón" y "la virtud suele estar en el término medio", ha añadido.

"Que uno comprenda al otro"

Dos días después de la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera, en el que las comunidades del PP pedían un aplazamiento a diez años del pago del pago de las liquidaciones negativas y el Gobierno rechazó la propuesta, Rajoy ha asegurado que él sí lo consentirá si se convierte en presidente.

Eso sí, ha insistido, exigirá a todas las administraciones que cumplan con el objetivo de "déficit cero", de forma que "nadie gaste más de lo que tiene". En su opinión, entre el Ejecutivo y las comunidades es necesario el diálogo y la lealtad institucional, "que uno comprenda al otro" y que se "fijen unos grandes objetivos nacionales que pasan por controlar el gasto y hacer una política conjunta de todos para crecer y crear empleo".