Mette-Marit
La princesa Mette Marit se emociona mientras habla con algunos parientes de las víctimas del atentado en Noruega. Fabrizio Bensch / Reuters

La princesa Mette-Marit no ha podido evitar derramar unas lágrimas en público al conocer la barbarie del atentado en la isla noruega de Utøya, que ha dejado decenas de víctimas. La princesa estaría especialmente afectada por lo sucedido ya que uno de los fallecidos es un pariente político suyo, según ha informado este lunes el diario noruego Dagbladet.

Se trata del policía Tron Berntsen, de 51 años, que falleció en la matanza al tratar de proteger a su hijo de diez años.

Los pensamientos de la princesa están con sus parientes más cercanos El padre de Berntsen estuvo casado con la madre de la princesa, Marit Tjessem.

Berntsen no estaba de servicio como policía en el campamento juvenil socialdemócrata, aunque no está claro por el momento si formaba parte de su servicio de seguridad privada.

Fuentes de la casa real noruega indicaron que "los pensamientos de la princesa están con sus parientes más cercanos".

Noruega guardó este lunes al mediodía un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la doble matanza, ocurrida el viernes en el complejo gubernamental de Oslo y posteriormente en el campamento de la isla, a unos 40 kilómetros de la capital.

El presunto autor de la matanza, el noruego Anders Behring Breivik, de 32 años, reconoció este lunes ante el juez instructor haber colocado el coche bomba en Oslo y haber tiroteado a los jóvenes en la isla noruega, pero no se declaró culpable.