Un Elvis del barrio de Carolinas

Recorre España por su tercer premio europeo de imitadores de Elvis.
Emilio Elvis luciendo tupé en una terraza de Alicante.
Emilio Elvis luciendo tupé en una terraza de Alicante.
F. González
Su nombre es Emilio Sánchez Pastor y regenta el bar Emilio, una cervecería del barrio de Carolinas que fundaron sus padres en el año 1964.

Descubrió al rey del rock and roll en el año 1977, cuando tenía 13 años y tras encontrar a dos parroquianos del bar de su padre llorando en la barra por la muerte de Elvis. La curiosidad le hizo buscar canciones de la estrella, y un casete de Come on everybody le descubrió lo que más tarde se convertiría en su gran pasión.

Tras dos años de ensayos con una guitarra eléctrica, apodada Maya, Emilio decidió imitar al gran ídolo americano. El imprescindible tupé y un traje plagado de lentejuelas hicieron lo demás.

Su tercer puesto en el concurso europeo de imitadores del astro musical le abrió las puertas de la fama y de los paraísos mediáticos de las televisiones estatales, autonómicas y locales, además de las cadenas de radio más importantes.

Son cuatro años de actuaciones y unos cuantos contratos para este verano buscando popularidad y los aplausos de sus simpatizantes. Emilio confiesa que en esta aventura cuenta con el apoyo de su mujer, su hijo y su hermano, que se encargan del negocio familiar mientras él recorre los pueblos de España contagiando la ilusión y el ritmo de décadas pasadas.

«Casi me dejan en pelota picá»

Emilio Sánchez Pastor (Elvis, como le conocen en su barrio) ha acumulado multitud de anécdotas en sus años de Elvis postizo. «Algunas son divertidas y emocionantes, y otras no tanto. Recuerdo aún, con pavor, como mi peor aventura aquel día en que estaba firmando autógrafos y un grupo de fans se me abalanzó y casi me dejan en pelota picá –asegura Emilio–. Y es que querían quedarse con mi traje, una imitación del que lució Elvis en el Madison Square Garden»

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