"Estábamos andando por una calle", a unos 500 metros del lugar de los hechos, "cuando oímos una fuerte explosión y sentimos el golpe de la onda expansiva", así narraba para 20minutos.es L.G., una española que se encontraba en Oslo en el momento en que un atentado ha golpeado el centro administrativo de Noruega.

Apareció la Policía y nos dijo que nos fuéramos del centro"Fue como si algo muy grande hubiera caído al suelo y, de repente, todos los cristales a nuestro alrededor se habían reventado, saltaron todos las alarmas de los edificios y la gente empezó a aparecer en la calle.  Vimos personas heridas, pero por cristales". Desde donde estaba esta española no veía ni humo ni polvo, aunque cita que un amigo suyo que trabaja cerca del lugar de los hechos afirmaba que olía "a quemado".

"No entendíamos lo que pasaba, parecía irreal, porque Oslo es una ciudad muy tranquila, la gente parecía en estado de shock", asegura.

"Después apareció la Policía y nos dijo que nos fuéramos del centro y cortaron la calle".

En esa zona, además de las oficinas administrativas hay muchas empresas. La explosión sucedió a una hora en la que suelen salir la gente de trabajar. En cualquier caso, en Oslo "julio es como agosto" y hay mucha gente de vacaciones.

"Hemos perdido la inocencia"

Ingrid Intset, periodista del diario VG cuya redacción está muy cerca del lugar de la explosión y ha tenido que ser desalojada, explica a 20minutos.es que "todo fue muy rápido: estaba sentada trabajando y la explosión me desplazó, el edificio entero tembló".

La calle parecía una zona de guerra"No sabíamos qué estaba pasando, hasta que salimos a la calle. Parecía una zona de guerra, Oslo es muy tranquilo, pero en ese momento recordamos los atentados en Madrid, Londres y Nueva York y supimos al instante que había sido un atentado contra los edificios gubernamentales", explica esta periodista noruega.

"Ahora mismo, los noruegos sentimos que hemos perdido la inocencia" tras este atentado.