Diabetes
Midiendo los niveles de azúcar en sangre con el glucómetro. ARCHIVO

Se estima que casi el 14% de la población española mayor de 18 años padece diabetes, en su mayoría tipo 2.

Obesidad, problemas con la tensión arterial y trabajo sedentario sin actividad física son tres de las características que más se repiten en el patrón de estos enfermos.

La diabetes se llega a curar en un 70% de los casosSegún el estudio 'di@bet.es', realizado por la Sociedad Española de Diabetes (SED), el 60% de estos pacientes presentaba obesidad, casi el 50% tenía problemas con la tensión arterial, el 30% eran fumadores y el 70% desarrollaba un trabajo sedentario y no realizaba ninguna actividad física.

Hay un último dato preocupante: la mitad de los españoles con diabetes no sabe que la padece.

Dieta y deporte

Los expertos coinciden en tres claves para frenar el avance de la diabetes: bajar el peso, realizar deporte y llevar una dieta saludable.

El sedentarismo, tan interelacionado con la obesidad, sólo nos trae disgustos. Por ejemplo: pasar más de dos o tres horas diarias frente al televisor puede asociarse con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y una muerte prematura.

'Diabesidad' y riesgo de ceguera

Jódar ha hecho hincapié en el grave problema que supone la obesidad para los pacientes diabéticos, "la relación entre obesidad y diabetes es tan intensa que hemos inventado una palabra, 'diabesidad', para explicar que se trata de una pareja de hecho difícil de separar, puesto que las personas con obesidad tienen siete veces más de riesgo de sufrir diabetes".

El doctor explica que "no se trata sólo de que si eres muy obeso tienes más riesgo de sufrir diabetes, sino que si eres capaz de perder peso, la diabetes se puede disipar en parte".

El secretario de la SED, el doctor Ángel Díaz, alerta de algunos efectos devastadores de la diabetes, como la ceguera (una de las causas más comunes de esta patología). También genera un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de suponer un alto coste sociosanitario y una carga para las familias de los pacientes.