La sociedad médica, que ha observado cómo el número de pacientes que decide viajar a China para obtener un transplante ha aumentado considerablemente en los últimos años, ha manifestado que esta práctica es contraria a los Derechos Humanos.

La velocidad con la que se adjudican los órganos de los donantes a los pacientes demuestra que los presos son seleccionados antes de su ejecución
De acuerdo con sus declaraciones, la velocidad con la que se adjudican los donantes a los pacientes demuestra que los prisioneros son seleccionados antes de su ejecución.

Por su parte, China ha negado todas las acusaciones, aunque ha admitido que podrían haberse producido algunas donaciones de órganos por parte de presos condenados a muerte, pero siempre con su consentimiento.

Además han informado de que Beijing prohibirá la venta de órganos a partir de julio.