Steven Adler no es un músico cualquiera. No todos pueden afirmar haber pertenecido a la última gran banda de rock del planeta, Guns N’ oses. La formación supo llegar a Olimpo del rock, pero a partir de ahí la historia es conocida: excesos, escándalos... La adicción a la heroína de Steven Adler fue el detonante que determinó su expulsión de la banda, pero su voluntad fue suficiente para volver a la música. Así rearmó Adler’s Apetite, una banda plagada de nombres estelares (Jizzy Pearl, vocalista de Love Hatt; Kerri Kelli, guitarrista de L.A. Guns...) que suenan realmente bien. Mañana llega a la Oasis (22 h), para acercarnos su hard rock: letras pegadizas, distorsiones, punteos brutales y, cómo no, una batería soberbia made in Adler. * Sala Oasis. S, 22 h. 23 euros.