El Ayuntamiento dictaminó la semana pasada que la estructura era inestable e indicó al dueño que debía derribarlo, informó ayer el Consistorio a 20 minutos.

El inmueble no está protegido arquitectónicamente ni urbanísticamente. La demolición se ha ejecutado para evitar derrumbes que pudieran herir a los transeúntes durante Semana Santa, ya que por la zona pasan muchas personas en esas fechas.

El edificio, cercano al puente de la Esperanza, sufrió dos incendios en los últimos quince días. El suelo de la primera planta se vino abajo mientras los bomberos trabajaban en la extinción de las llamas del último fuego.

Los vecinos aseguraron que numerosos indigentes frecuentaban el inmueble siniestrado.