El nuevo presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), Luis María Beamonte (PP), ha avanzado este miércoles que gobernará la institución con "proximidad y diálogo", pero también con "firmeza y rigor", con la disposición de colaborar con otras instituciones para defender el "interés general y el bien común" de los municipios e incorporando cambios "necesarios" en la Diputación porque "no es mi intención hacer borrón y cuenta nueva", pero desea adecuar la corporación provincial "a la realidad".

En su discurso de investidura como nuevo presidente de la DPZ, tras doce años de gobierno del socialista Javier Lambán, Beamonte ha indicado que "hay que redefinir" el entramado institucional de la Comunidad y ha asumido que también "toca rediseñar la misión de esta institución", lo que no significará "romper con todo, sino adecuarnos a la realidad, en la búsqueda de una mayor eficiencia y optimización de recursos". Al respecto, ha defendido el papel de la Diputación como apoyo de los municipios y como "garantía y seguridad para con nuestros ayuntamientos".

Así, ha explicado que reducirá el número de vicepresidencias "a la mitad", de cuatro a dos, y aligerará "el entramado" de la institución, manteniendo y reforzando algunos programas pero con otras iniciativas que "se adaptarán a la realidad o desaparecerán aunque tengan más allá de 16, 12 ó 8 años", porque ahora "el momento es otro".

Beamonte ha iniciado sus palabras observando que desde el siglo XIX "la provincia ha recorrido su camino atesorando un importante acervo del mundo local" y en la actualidad una institución "tan arraigada" está siendo cuestionada, ha advertido.

En este sentido, ha recordado que la provincia es uno de los ámbitos territoriales de organización del Estado y está dotada de autonomía para la gestión de sus intereses. Es una institución definida por su "naturaleza indisociable a la de los municipios" y por su "singularidad institucional".

Ahora "todos somos conscientes de que toca redefinir el entramado institucional" y las funciones de cada administración, pero "redefinir no significa romper con todo, sino adecuarnos a la realidad" con el objetivo de lograr "una mayor eficiencia y optimización de recursos".

Apoyar al municipio

"Nuestra función pasa por el apoyo al municipio y no por el dirigismo", ha aseverado el nuevo presidente provincial, para incidir en que "entiendo la Diputación como una institución de apoyo y no de sustitución", que debe cooperar con otras instituciones "en beneficio del municipio".

De esta forma, ha abogado por potenciar la asistencia y asesoría a las localidades, con herramientas como la agencia de planeamiento; iniciar un "cambio necesario" en la política de nuevas tecnologías"; mantener el apoyo al tejido asociativo que "verdaderamente" preste "una labor social, cultura, deportiva o de dependencia"; continuar la política de minoración del endeudamiento; reestudiar un nuevo plan de empleo provincial y colaborar con las comarcas "en aquellos que sea oportuno".

Otras iniciativas "innecesarias" serán suprimidas, aunque "tengan más allá de 16, 12 ó 8 años", porque "ha llegado el momento de saber hacer más con menos y suprimir lo innecesario. Hoy más que nunca, nuestras obligaciones son otras" aunque, como siempre, "nuestro compromiso es con y para el municipio", si bien se adoptarán medidas bajo los criterios de "contención y austeridad".

En este punto, ha anunciado que reducirá las vicepresidencias "a la mitad", de cuatro a dos, y aligerará el entramado institucional, trabajando "sin perder el rumbo" de apoyo a la autonomía local porque la Diputación ejerce un papel "de garantía y seguridad para con nuestros ayuntamientos".

Tesón de alcaldes y concejales

Luis María Beamonte ha continuado al indicar que desde 1978 la política territorial en España se ha concentrado "en la construcción del Estado de las Autonomías", mientras el mundo local "continúa sufriendo los mismos problemas que hace ya dos décadas".

"Sólo el tesón, la entrega y el sacrificio de muchos alcaldes y concejales consiguen que en parte se puedan paliar los déficits históricos", ha apreciado, para agradecer y reconocer el trabajo de toda la comunidad local.

A su juicio, "ya es hora de desarrollar ese tercer pilar básico de la organización territorial del Estado", bajo la convicción de que "la verdadera garantía de la vertebración del Estado reside en el municipio y no en ninguna otra institución", de forma que "a más municipio hay más unión, más solidaridad, más igualdad y más España".

Buscar puntos de unión

El también presidente del PP-Zaragoza ha animado a sus compañeros de la corporación provincial a buscar puntos de unión para lograr avanzar en el futuro de la institución, porque "debe ser más lo que nos una que lo que nos diferencie. Es más, estoy seguro de que es más lo que nos une que lo que nos separa".

Luis María Beamonte ha comentado que cuando alguien alcanza un pacto "inteligente, uno no traiciona sus convicciones ni principios" y ha estimado que "cualquier acuerdo es posible, siempre con un profundo respeto a los ideales de cada uno. Les invito a que esto sea así, por mi parte no va a quedar", ha dicho.

El presidente provincial ha advertido de que el momento actual marcará "la trascendencia futura y estoy convencido de que si todos remamos en la misma dirección será más fácil que nuestra provincia vuelva a la senda de las oportunidades".

En esta nueva etapa "mi intención no es hacer borrón y cuenta nueva", sino que gobernará con "firmeza, rigor y convicción", con voluntad de servicio al ciudadano y con la premisa de que la política local "debe ser un ejemplo de entrega, transparencia e ilusión".

"Deseo una provincia moderna, emprendedora, que lidere la senda del crecimiento en nuestra Comunidad; que sepa colaborar y cooperar con el resto de instituciones" y, por ello, en esta legislatura la proximidad y el diálogo serán "premisas fundamentales".

"Me comprometo a poner todo lo que esté en mi mano, y un poco más. A trabajar desde el compromiso y la humildad. Y les invito a todos ustedes a participar en este proyecto de servicio publico que hoy iniciamos", ha concluido diciendo.

Palabras de agradecimiento y cariño

Luis María Beamonte Mesa ha sido investido presidente de la institución provincial gracias a los votos de los dos diputados del Partido Aragonés (PAR) y ha agradecido a los portavoces de los cinco grupos —PSOE, PP, PAR, CHA e IU— sus "amables palabras" en la sesión de investidura y el apoyo en el pleno de los dos diputados del PAR, Máximo Ariza y José Antonio Sanmiguel.

Asimismo, ha expresado "mi gratitud hacia todos los zaragozanos" que votaron a las listas del PP y a quienes decidieron apoyar a otras formaciones y ha tenido unas palabras de recuerdo para algunos compañeros que han abandonado ya la institución, como las populares Nuria Loris, María Ángeles Campillos o Pilar Trell y a José Antonio Acero (CHA) y Fernando Labena (PAR), "con quienes he tenido la oportunidad de trabajar durante muchos años".

Por último, ha manifestado su "afecto y cariño" hacia quien le ha precedido en el cargo, "a mi amigo Javier Lambán", a quien ha transmitido que "le aseguro que tendrá las puertas permanentemente abiertas para plasmar, no sólo con palabras sino con hechos, el mejor camino a trazar en el devenir de la institución provincial".

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