Carlos Martínez Gorriarán
Carlos Martínez Gorriarán, miembro de la directiva de Unión, Progreso y Democracia. UPyD

Carlos Martínez Gorriarán, miembro del consejo de dirección de Unión Progreso y Democracia, UPyD, salió a la palestra este martes a raíz de la polémica generada en torno a un comentario suyo publicado en la red social Twitter.

"Asturias se parece al País Vasco, pero con 300.000 hijos de puta menos. Buena razón para ir", escribía Gorriarán, uno de los miembros fundadores de la plataforma ¡Basta ya!, que matiza para 20minutos.es el contenido y la forma del comentario.

¿Le ha sorprendido la polémica por su tweet?

Me ha sorprendido, porque de ahí se sacaron muchas conclusiones precipitadas y se me han atribuido cosas como que dije que todos los votantes de Bildu eran unos hijos de puta. Lo que hice fue usar una expresión coloquial para referirme a que en el País Vasco hay un número elevadísimo de gente con la que es imposible vivir. Estos han demostrado que tengo razón, es una gente que en seguida se da al linchamiento mediático y no mediático. Lo que desean es volver a imponerse por el miedo y no están dispuestos a transigir con quienes les desafiamos pacíficamente diciendo que Bildu es lo mismo que Batasuna.

Estoy deseando felicitar a los votantes de Bildu porque su partido ha roto con ETA ¿El problema ha sido la forma o el fondo del comentario?
La forma ha desencadenado el debate sobre el fondo, las dos cosas van unidas. Esto fue un comentario que le puse a un amigo que me invitaba a ir a Asturias y seguro que si en lugar de usar "hijos de puta" hubiera puesto "canallas" seguro que no se habría montado tanto revuelo.

Usé una expresión coloquial, para usos no literales, para describir una realidad del País Vasco. Quizá no tenía que haberlo puesto, pero esto es como el dedo que señala la luna, que todo el mundo habla del dedo, pero no de la luna.

¿Qué reacciones ha generado?
Basta hacer un comentario crítico para que se organice la caza, en este caso a través de Twitter. Estoy deseando poner un mensaje para felicitar a todos los votantes de Bildu porque su partido ha roto con ETA y ha condenado los atentados, pero no lo está haciendo.

¿Le han dicho algo desde Bildu?
Oficialmente no, pero en Twitter se pueden ver los insultos y las amenazas hacia mi, pidiendo que me echen del País Vasco, por ejemplo. La experiencia dice que así se empieza y mucha gente ha acabado asesinada, no es ninguna broma.

¿Y en su partido, UPYD?
Nada, no es un tema al que nos dediquemos. Estamos volcados con cosas más importantes, no ha sido tema de comentario especial.

¿Su comentario pretendía ser un piropo a Asturias?
A mi Asturias me gusta mucho, como me gusta muchísimo el País Vasco. Es un comentario que hice desde San Sebastián ante la invitación de mi amigo. Sólo reflejaba la sensación de amargor que hay en el País Vasco por el retroceso en la normalidad política.

¿Es mejor no ser políticamente correcto?
No lo he sido nunca, aunque comparto la idea general de hay que tratar de usar un lenguaje lo más amable posible. Pero claro, estamos hablando de gente que no es normal y que tiene en muchos casos las manos moralmente manchadas de sangre, por no condenar a ETA. Perseguir a la gente por usar su derecho a la libertad de expresión es una actitud política terrorista.

¿Qué sensación le queda?
Que si el problema no es que en Elorrio se acose a un concejal del PP, que se vete a medios de comunicación o que no se condene el terrorismo, sino que yo diga que en el País Vasco hay 300.000 hijos de puta, este país tiene un problema gravísimo.