Sola frente al mar
Una de las capturas de pantalla elegidas por Jon Rafman para su proyecto Nine Eyes on Google Street View Jon Rafman - http://9-eyes.com

Una flota de turismos, triciclos y motos de nieve fotografía el mundo a pie de calle con cámaras de alta definición de entre nueve y quince objetivos, conectadas a un sistema de posicionamiento global (GPS) y a otro de reconocimiento del entono por láser. Empezaron en 2007, ya circulan por 25 países y el objetivo es retratar toda la superficie del planeta.

El aparataje de captura fotográfica instalado en los silenciosos automóviles (de motor híbrido) hace una foto automática en secuencias predeterminadas (entre cada diez y veinte metros recorridos). La imagen captura todo lo que se mueve en un ángulo completo de visión horizontal (360 grados) y casi completo en vertical (290).

Son el gran ojo público y pertenecen a una empresa privada, Google (facturación en el primer cuatrimestre de 2011: casi 6.000 millones de euros, un 27 por ciento más que en el mismo periodo del año pasado). Los utiliza para la aplicación Street View de sus Google Maps.

El 'pegman' que invade la esfera de lo privado

Hasta aquí nada nuevo. El googlecar es un clásico ante cuyo paso (que la empresa asegura anunciar en tiempo real) se organizan todo tipo de parrandas y el pegman, el muñeco-mascota que se convierte en los ojos del usuario de los mapas de Google, ha entrado en la categoría de los monigotes-pop de uso diario y mercadotecnia precisa: se viste de Papa Noel en Navidad o celebra la boda real de William y Kate.

Los peligros también han sido señalados: los coches de Google invaden la privacidad con tanto o mayor grado que las cámaras de vigilancia urbana. Algunos casos notables han salido a la luz: playas nudistas, manifestaciones, situaciones embarazosas....

La empresa se defiende aduciendo que todas las fotos se obtienen desde una propiedad pública (la calle). Añade que ha eliminado las imágenes que representen violencia doméstica, que permite a los usuarios pedir la eliminación de las fotografías que muestren actos o situaciones no deseadas o indebidas y que desenfoca las caras y matrículas de automovíles.

Jon Rafman va más allá de la crítica basada en el carácter invasivo de Street View. Este artista y e-activista residente en Montreal (Canada) cuestiona el derecho de Google a ser "el único marco para nuestras cognicciones y percepciones".

Una mina infinita para interpretar un nuevo mundo Aún reconociendo la "belleza" implícita en las imágenes de la aplicación ("una mina infinita de material que ofrece la extraordinaria oportunidad de explorar, interpretar y comisariar un nuevo mundo de una manera también nueva"), Rafman advierte que nuestra forma de percepción de lo circundante puede cambiar de forma drástica al ser convertida en "espectáculo".

Durante los dos últimos años, el artista se ha dedicado a actuar como un comisario de muestras artísticas. Su exposición se titula Nine Eyes on Google Street View (Nueve ojos sobre el Street View de Google) y es maravillosa. Ya la ha expuesto en varias ciudades y este verano estará en los Encuentros de Arles (Francia).

Nine Eyes on Google Street View subyuga y causa pánico. Algunas fotos parecen ser el equivalente contemporáneo a los momentos decisivos que Henri Cartier-Bresson conseguía retratar tras cuatro o cinco horas de espera. Otras recuerdan a las imágenes duras del tramo de internacional de los telediarios. Algunas más son de una belleza tan reposada que sobrecoge. También hay snapshots llenos de la misma nostalgia que cualquier foto-recuerdo familiar.

"Más verdadero, transparente y neutral"

"El mundo capturado por Google simula ser más verdadero y transparente por el peso que tiene la realidad externa, la percepción de que estamos ante una representación neutral e incluso la amplitud del proyecto", señala Rafman, que se confiesa como un apasionado del callejeo con Street View ("lo primero que hago cada mañana es soltar al azar el muñeco naranja en lugares lejanos").

Pero la fascinación, advierte, no debe enmascarar que la vigilancia ("cada día mejor vista, más amigable"), es una forma de "representación del mundo", que, en el caso de Street View, está en manos de una corporación mercantil.

"Google ha establecido un reclamo imperial para organizar la información por nosotros. Sergey Brin y Larry Page [los fundadores y principales accionistas de la empresa] han comparado sus motores de búsqueda con la mente de Dios y proclamdo que su motivación corporativa es no hacer el mal", ironiza.

Me asusta que sólo rescatemos la soledad y el anonimato Lo que fascina a Rafman es la cualidad intangible de las imágenes ("son como fotografías que nadie tomó y recuerdos que nadie tiene"). Lo que le asusta es que de ellas, a pesar de que en todas subyace un intento de los seres humanos de llamar la atención, de "importarle a alguien, de contar y ser tenidos en cuenta", sólo rescatemos una percepción del mundo dominada por la "soledad y el anonimato".