El Ayuntamiento de Palma registró un déficit de 12,5 millones de euros durante el pasado año, si bien el acumulado de los ejercicios anteriores asciende a los 17,2 millones de euros, según ha informado el regidor de Hacienda en funciones, Andreu Alcover, en declaraciones a Europa Press.

El edil ha recordado que el límite permitido por el Ministerio de Economía y Hacienda era del 5,53 por ciento, esto es 23,39 millones de euros. Por ello, ha considerado que la cifra obtenida en Cort -12,5 millones- se encuentra "ampliamente por debajo" de estos márgenes.

Asimismo, ha explicado que la principal causa del déficit del 2010 es la caída del 25 por ciento en la participación en los ingresos del Estado. Esta disminución ha supuesto en reducción de 19 millones de euros respecto al año 2009.

Además, ha indicado que durante el pasado año "tocaron suelo" los ingresos de la construcción, al caer en 37 millones en relación al 2007. No obstante, ha hecho hincapié en que "si no se incrementa el gasto" durante el 2011, se "corregirá" el déficit del 2010 y se cerrará el ejercicio en "equilibrio".

Según ha detallado, esta situación será posible porque durante el presente año los ingresos tributarios del Estado aumentan en siete millones de euros, situación a la que se suma el convenio firmado con la Agencia Tributaria de las Islas Baleares (ATIB) que aporta unos ingresos de entre cuatro y cinco millones de euros, así como la prórroga presupuestaria que redujo en 12 millones los gastos. Todo esto permitirá al consistorio palmesano disponer de "un cojín" que hacer frente durante este año al "futuro déficit".

Deuda de 188

Millones de euros

Por otra parte, ha señalado que la deuda total del Ayuntamiento es de 188 millones de euros, una cifra que supone un aumento de 38,8 millones respecto a la que había cuando se inició la legislatura. No obstante, ha remarcado que la cantidad que había en el 2007 no corresponde únicamente a la anterior legislatura gobernada por la 'popular' Catalina Cirer, sino que es de "todos los años anteriores".

Por todo ello, Alcover ha considerado que estas cifras se pueden entender como positivas puesto que, pese a que es evidente que sería preferible que hubiera superávit, "se ha logrado cerrar -el 2010- con la mitad del déficit" que el límite establecido por el Gobierno central. En este sentido, ha destacado el "handicap" que supone el hecho de que los impuestos se congelasen hace dos años, mientras se han mantenido los servicios ofrecidos a la ciudadanía.