Rosell y los líderes de la patronal
El presidente de la CEOE, Juan Rosell, el expresidente de la CEPYME, Jesús Terciado, y el secretario general de la CEOE, José María Lacasa. Zipi R.P. / EFE

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, aseguró este miércoles que el borrador de la reforma de la negociación colectiva del Ministerio de Trabajo es "decepcionante" y está "bastante desequilibrado".

Esta es la opinión que ha expresado esta tarde Rosell en rueda de prensa, donde ha comparecido acompañado del presidente de CEPYME, Jesús Terciado, y del secretario general de la CEOE, José María Lacasa. Según Rosell, la CEOE espera que el contenido de este borrador cambie de aquí al viernes, día en que el Consejo de Ministros lo aprobará como decreto ley.

La conclusión a la que ha llegado la patronal es que, tras cuatro meses de negociaciones con los sindicatos y con el Gobierno, lo que les propone Trabajo es "bastante decepcionante y bastante desequilibrado", afirmó Rosell.

El "caballo de batalla" para los empresarios es que la futura norma sirva para impulsar la flexibilidad interna en las empresas

Según destacó, esto se debe a que Trabajo no ha recogido los "principios de acuerdo" que la CEOE logró con CCOO y UGT antes de que las dos partes dieran por rotas las negociaciones el pasado 2 de junio, lo que ha llevado al Gobierno a legislar unilateralmente.

Estos puntos de consenso que han sido "olvidados" en el texto de Trabajo son los referidos a dar mayor protagonismo a los convenios de empresa, a la utilización de sistemas extrajudiciales para resolver conflictos laborales o al absentismo, precisó el presidente de la CEOE.

Al respecto, Rosell descartó que el Gobierno no los haya incorporado por "mala fe". El Ejecutivo ha escrito en su propuesta lo que "ha creído oportuno, pero de manera desequilibrada", insistió Rosell. Rosell también recordó que el "caballo de batalla" para los empresarios es que la futura norma sirva para impulsar la flexibilidad interna en las empresas.

Lamento por el no pacto

Preguntado si la CEOE ahora se lamenta de no haber llegado a un pacto con los sindicatos que hubiera evitado la propuesta de Trabajo, Rosell respondió que "las cosas pasan cuando pasan" y añadió que la futurología es complicada.

Por ello, el presidente de los empresarios resaltó que a la CEOE no le gusta "ni la música ni la letra" de lo propuesto por Trabajo porque ni resuelve problemas ni va en la dirección de arreglar los problemas que "día a día" tienen los empresarios. Sin embargo, Rosell quiso dejar claro que la CEOE va a acatar la regulación que se apruebe definitivamente.

Entretanto, la CEOE va a mantener contactos con los diferentes grupos parlamentarios de cara a la posterior tramitación parlamentaria del decreto ley. De acuerdo con los cálculos de Rosell, no estará aprobada definitivamente en el Congreso de los Diputados hasta septiembre, plazo que, consideró, debe aprovechar la CEOE para intentar que los partidos recojan sus demandas vía enmiendas al texto.