Reunión de la OPEP
El ministro catarí de Petróleo, Mohamed bin Saleh Al-Sada. EFE/HERBERT PFARRHOFER

La OPEP ha cerrado su primera reunión de este año sin lograr un acuerdo para aumentar su producción de petróleo, que permanece en 24,8 millones de barriles diarios (mbd), según ha confirmado el secretario general de la organización, Abdala Salem El Badri, en Viena.

Con esta decisión, la producción oficial queda inalterable frente al bombeo real de unos 26,2 mbd, según reconocen los propios analistas de la OPEP. Irán, Irak, Venezuela y Ecuador se mostraron opuestos durante la reunión a abrir las espitas, mientras que un grupo liderado por los países del Golfo Pérsico, querían ofrecer más crudo para abaratar los precios.

"Algunos creían que debía de haber un incremento de producción. Otros defendieron que teníamos que tomarnos más tiempo para analizar la situación", resumió El Badri para explicar las posiciones divergentes de los doce socios de la OPEP.

La organización "no está en crisis"

El secretario general no quiso referirse a las posiciones específicas de ningún país y recalcó que la organización no está "en crisis". "La razón por la que no hemos conseguido una decisión es porque cada país tenía sus propios números, y no hemos podido poner acordar los datos. Pero el ambiente era amigable", afirmó El Badri.

La guerra civil en Libia y la intervención de la OTAN ensombrecieron también las consultas de Viena. Mientras que Qatar ha reconocido a la oposición como el único gobierno legítimo de Libia, otros socios, como Venezuela, mantienen su apoyo al régimen del coronel Muamar el Gadafi.

El conflicto en Libia, además de dividir a los socios del grupo por razones políticas, afecta seriamente al mercado petrolero y presiona al alza los precios del barril de crudo. Se calcula que Libia ha dejado de producir 1,4 millones de barriles diarios (mbd) y apenas bombea ahora cerca de 0,2 mbd, y los demás productores de la OPEP sólo han compensado parcialmente esa pérdida de suministros.