Los grupos parlamentarios del PSIB y del PSM-IV-ExM se han abstenido de presentar a un candidato para presidir el Govern balear en un encuentro protocolario con el presidente del Parlament, Pere Rotger, a quien el PP, por su parte, a ha propuesto a José Ramón Bauzá, quien será investido presidente del Ejecutivo la próxima semana.

Así lo han informado los representantes de los tres grupos parlamentarios. En representación del grupo nacionalista ha acudido al encuentro con Rotger el líder del PSM, Biel Barceló, quien encarnará la portavocía de este grupo en la Cámara.

Por parte del PSIB, ha asistido la diputada Rosamaria Alberdi, portavoz en funciones, dado que este cargo será asumido por Francina Armengol en cuanto se inicie la actividad parlamentaria de esta nueva legislatura que ayer arrancó. El reglamento del Parlament impide a la socialista ser portavoz parlamentaria y desempeñar el cargo de consellera en la institución insular, por lo que deberá renunciar a su acta de consellera.

El último turno ha sido para el PP, grupo que ha estado representado por Antonio Gómez, quien no ha querido desvelar a los medios quien ocupará la portavocía del Grupo Popular y ha señalado, al respecto, que este asunto será desvelado en su momento por el partido.

Tras sus respectivas reuniones con el presidente de la Cámara, tanto el PSM-IV-ExM como el PSIB ha puesto en valor la importancia de que la capacidad de consenso esté presente en la institución balear a lo largo de la legislatura.

Así, Barceló ha confiado en que todos los grupos de la Cámara sean capaces de llegar al máximo consenso posible, especialmente en todos aquellos asuntos "de estado" como pueden ser "los económicos, los educativos, los culturales o los lingüísticos" y que el PP "no aplique el rodillo" al tener la mayoría absoluta con sus 35 diputados.

"Que haya el máximo consenso posible y que no se aplique el rodillo por parte del PP", ha indicado Barceló, quien ha agregado que el PP "puede decidir consensuar y gobernar para todos y no para una mayoría minoritaria". "El 46% es mucho, pero a la vez no es toda la sociedad", ha apostillado.

De esta manera, Barceló ha señalado que su grupo asumirá su papel de partido de la oposición, si bien ha transmitido al presidente de la institución balear que podrá contar con la colaboración de la coalición para que "los debates sean vivos, ricos, haya propuestas y no se convierta el Parlament en un guirigall".

No obstante, ha puntualizado que en su papel de control al Govern, la coalición no aceptará "recortes en aspectos sociales, educativos, lingüísticos, territoriales, etc". Así, ha anunciado que llevarán a cabo una oposición "dura, contundente, pero a la vez constructiva".

Por su parte, Alberdi ha señalado que ésta "es más que nunca una legislatura de pactos y de consenso". En este sentido, la socialista ha confiado en que si fueron capaces de llegar a acuerdos en la pasada legislatura, marcada por la crisis económica y por un gobierno en minoría, en la presente puede ser también posible.

"Todos tenemos que ser generosos, pero especialmente un partido que tiene más diputados y que tiene mayoría absoluta indiscutible, a la hora de escuchar las propuestas que les hagan los que hasta ahora han gobernado y que representan a una parte importantísima de la ciudadanía".

Alberdi ha reconocido sentirme "personalmente contenta" de que Rotger haya sido la persona elegida para presidir el Parlament ya que, en su opinión, "es un hombre que siempre procura que los otros trabajen a gusto y hagan su trabajo".

Gómez ha informado de que su grupo ha propuesto a Bauzá para presidir el Govern, a quien presentan "con muchas ilusiones" y con la esperanza de estar "a la altura" de lo que les exigirá la ciudadanía.

"cien días de cortesía"

Los dos partidos de la oposición han expresado su intención de colaborar con el nuevo Govern, si bien han dejado patente su intención de ejercer una oposición contundente. En este sentido, Barceló ha dicho que harán una oposición "constructiva", "dura" y "crítica", al tiempo que ha apuntado que no darán "los cien días" de cortesía al nuevo equipo para adaptarse a la nueva situación en caso de que presente propuestas que vayan en contra de los temas que los nacionalistas defienden.

Alberdi ha afirmado que otorgar "cien días de cortesía" al nuevo equipo de gobierno "no tiene nada que ver con no poder votar en contra de las cosas que son manifiestamente reprobables". Así, ha añadido que ellos procurarán que el nuevo Govern tenga "el tiempo necesario para hacerse cargo de la situación", aunque ha subrayado que su oposición será "radical y con toda la fuerza" que puedan.

La socialista ha indicado que su grupo probablemente se abstendrá en la votación de Bauzá como candidato del PP para presidir el Govern.