Gamesa ha alcanzado un acuerdo con los trabajadores de su planta de Tauste sobre el Expediente de Regulación del Empleo (ERE) de extinción parcial, que afectará a 23 de los 58 trabajadores de la planta, tras presentar un plan de acompañamiento social, que incluye recolocaciones y compensaciones por traslado, así como la prejubilación de siete empleados.

La directora general de Gestión del Capital Humano de Gamesa, Juana María Fernandez, ha indicado que "el plan de acompañamiento minimizará el impacto social y es una muestra más de los esfuerzos y actitud que mantiene la compañía para garantizar la empleabilidad de sus trabajadores".

Ha añadido que "durante año y medio, hemos adoptado soluciones de negocio que nos han permitido continuar con la actividad en nuestras plantas y, cuando las circunstancias adversas del mercado han persistido, hemos actuado con responsabilidad, poniendo sobre la mesa medidas alternativas realistas y profesionalmente válidas para los trabajadores afectados".

La oferta de Gamesa pasa por la recolocación voluntaria en un total de 75 puestos de trabajo: 44 de ellos en la unidad de servicios de operación y mantenimiento en parques eólicos situados en La Rioja, Soria y Málaga; 4 puestos en la planta de palas de Tudela (Navarra); 25 en la planta de palas de Aoiz (Navarra) y 2 como inspector de calidad.

Para los 44 puestos en parques, Gamesa ha propuesto mantener los salarios de destino, más compensaciones por movilidad y ajuste salarial. Los empleados destinados a centros productivos recibirían el salario de origen más compensaciones por traslado. El plan de acompañamiento contempla, asimismo, siete prejubilaciones.

En el caso de no optar a estas recolocaciones, Gamesa mejorará la indemnización legalmente establecida, abonando 52 días de salario por año de trabajo, con un máximo de 24 mensualidades, añadiendo una mensualidad de salario tramitación al final del proceso, frente a los 20 días de salario incluidos en el Estatuto de los Trabajadores.

El ERE presentado por Gamesa responde, según la dirección de la empresa, a la necesidad de adaptar la producción del centro a las condiciones del mercado, en una coyuntura de fuerte contracción del sector, principalmente en España y el sur de Europa, y garantizar así el futuro de la planta y el empleo para el resto de trabajadores.

En Tauste, Gamesa realizaba el montaje de nacelles del modelo G5X-850 kW, uno de los que más ha sufrido las consecuencias de la ralentización del sector industrial eólico. El año pasado, tras un estudio técnico de viabilidad, se vinculó el futuro del centro al desarrollo del nuevo modelo G10X-4,5MW, cuyo proceso productivo y expectativas de venta necesitan un menor número de trabajadores.

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