El centro-derecha portugués se lanzó este domingo a la calle a festejar su mejor resultado electoral de los últimos veinte años que le pondrá al frente del Gobierno en el periodo más crítico de la historia lusa desde la Revolución de los Claveles. Con un 100% de las circunscripciones de voto escrutadas, y a falta tan sólo del voto emigrante, el Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) lograba el 38,6 % de los sufragios frente al 28,1% del gobernante Partido Socialista (PS), cuyos dirigentes ya reconocieron la derrota cuando aún quedaba un 30% por escrutar.

Los años que nos esperan van a exigir mucho corajeEl presidente del PSD, Pedro Passos Coelho, de 46 años, y que saltó por primera vez en estos comicios a la arena electoral, anunció además la formación de un gobierno "de mayoría" al que está dispuesto a sumarse su habitual aliado democratacristiano, el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP), con el 11,7 % de votos. El PSD no obtenía un resultado tan elevado en unas elecciones legislativas desde 1991, cuando ganó con el 50,6% de los sufragios y colocó al actual jefe de Estado, Aníbal Cavaco Silva, como aspirante a primer ministro.

Por su parte, el hasta ahora primer ministro y líder del Partido Socialista, José Sócrates, anunció su dimisión como jefe de los socialistas lusos. La victoria del centro-derecha pone fin a más de cinco años de cohabitación entre Cavaco (PSD) y el jefe del Ejecutivo, que llegó al poder tras ganar con mayoría absoluta las elecciones de 2005. La crisis económica que sufre Portugal y las estrictas medidas de austeridad que se ha comprometido a adoptar para recibir 78.000 millones de euros de Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han acabado por desalojar del poder a Sócrates, que retuvo el poder en los comicios de 2009 pero sin mayoría absoluta.

"Recuperar la confianza de los mercados"

Tras confirmarse su triunfo y dimitir Sócrates como secretario general del PS, Passos Coelho pronunció un discurso en el que se fijó como objetivos sacar al país de la crisis y cumplir sus compromisos financieros.

El líder conservador aseguró que trabajará para "honrar la ayuda económica" que ha recibido Portugal y "recuperar la confianza de los mercados". "Ha ganado Portugal", afirmó al mostrarse convencido de que su futuro Gobierno de mayoría superará las grandes dificultades que atraviesa su país. "Portugal no pretende ser un fardo para el futuro", agregó Passos Coelho en alusión al dinero que recibirá el país por el rescate financiero.

La abstención, con más de un 41%, batió un nuevo récord en los comicios legislativosEl presidente del PSD se comprometió también con los electores a buscar soluciones a los graves problemas sociales lusos aunque reconoció: "los años que nos esperan van a exigir mucho coraje".

La abstención, con más de un 41%, batió un nuevo récord en los comicios legislativosEl líder del CDS-PP, Paulo Portas, tendió de inmediato la mano al PSD para construir una mayoría absoluta que garantice la estabilidad política de los próximos cuatro años y dé al país el "Gobierno fuerte" que necesita.

El responsable del minoritario Ejecutivo saliente, Sócrates, de 53 años, había asumido la derrota pocos minutos antes y anunciaba su retirada tras 25 años en la política activa.

"Nuevo ciclo"

Con los ojos enrojecidos y visiblemente emocionado, el todavía primer ministro luso abogó por "abrir un nuevo ciclo político en el Partido Socialista" al dejar vacante la secretaria general que ocupa desde 2004.

Sócrates dijo que no ocupará "ningún cargo político en los próximos años" y que ha pedido la convocatoria de un congreso extraordinario del partido para que surja "un nuevo liderazgo".

Junto a los conservadores, la abstención fue otro de los triunfadores de la jornada electoral y con más del 41% batió un nuevo récord en los comicios legislativos lusos pese a los llamamientos al voto que hicieron durante la jornada los líderes políticos.

Además de los socialistas, las elecciones de este domingo dejaron maltrecha a la izquierda marxista lusa, que pasa de sumar 29 a sólo 24 diputados tras centrar su campaña en atacar al PS y negarle cualquier apoyo para formar Gobierno.

La coalición de comunistas y verdes obtuvo un 7,9 por ciento de votos, media décima más que en 2009, sin captar votos socialistas fugitivos, y el Bloque de Izquierda (BI) sufrió un severo castigo al pasar del 9,8 por ciento de hace dos años a un 5,1.

Las votaciones de este domingo eran consideradas trascendentales por todos los partidos ante los problemas económicos y sociales que debe afrontar el próximo Gobierno luso. El presidente de la Comisión Europea (CE) y ex primer ministro luso, José Manuel Durao Barroso, afirmó tras votar en Lisboa que éstas eran las elecciones más importantes en Portugal desde la Revolución del 25 de Abril de 1974, que instauró la democracia.