rey Juan Carlos I
Imágen de archivo del rey Juan Carlos I. EFE

Un retrato del Rey ilustra el Twitter de Juan Carlos I (@ReyJuanCarlosI). Más abajo, una hilera de tuits delirantes arrancan una sonrisa a la vez que desmienten que el monarca se haya adherido de verdad a la red de microblogging. Para evitar  equívocos y, quizá, problemas legales, el autor del fake (engaño) añade humor y una nota a la cuenta falsa: "Este perfil es una PARODIA".

A falta de que el soberano  active  una cuenta oficial, ese Juan Carlos I de ficción se despacha a gusto y diariamente ante 2.000 seguidores: "Alguien tenía que decirlo: Alemania nos hace bullying en la UE", denuncia irritado tras referirse, por ejemplo, a la crisis de los pepinos. O bien comenta el vídeo que le ha enviado, supuestamente, el rey Mohammed VI y que  muestra a "dos chicas y  una copa". "Me llena de repugnancia y horripilación. Ay, qué tío...", lamenta. También desvela su amor por Estopa (se declara un gran fan del primer álbum del dueto catalán) y su intención de organizar una acampada-protesta en la Zarzuela (#acampadazazuela), siguiendo el modelo de las movimientos del 15-M.

Dos perfiles, el de Princesa Letizia y el de Leti The Queen, pelean por la atención de Felipe de Borbón No es el único miembro de la Casa Real que involuntariamente vuelca sus pensamientos ficticios e irreverentes en el mundo digital. Una Reina Sofía de pega, localizable en la dirección @Sofia THe Queen, irrumpió hace unos días en el mismo site. Para anunciarlo, saludó profusamente a su esposo: "Juaaaaancar! Ya tengo Twitter! Y los niños? Sssssht! A la Leti no le digas nada...". En solo una semana ha conseguido centenares de followers (seguidores).

Asimismo la princesa Letizia posee un alter ego (@PrincesaLetizia), pero su escasa actividad digital la previene de tener  un séquito importante (menos de 200 seguidores). A la zaga le va  Leti The Princess, una adversaria apasionada del patinaje (practica este deporte por los pasillos de la Zarzuela, dice) que ha puesto en un brete a un inventado príncipe de Asturias (@FelipedeBorbón). Ahora este no sabe por cuál de las dos decantarse.

Mientras, desde el perfil de un pretendido Jaime de Marichalar, (reconvertido a Jaume de Marichalar), alguien arremete contra presentadoras de televisión y sugiere a los usuarios que pidan a Andreu Buenafuente que el exmarido de la infanta Elena sea entrevistado en su programa.

La Doña Elena cibernética tampoco se queda atrás. Su dirección es @infanta_Elena y desde allí lanza dardos envenenados contra su exesposo, mucho menos delicadamente que en la vida real.

Urdangarían, el único tuitero

A diferencia de las casas reales británica y noruega, la española ha preferido mantenerse al margen de las redes sociales. Únicamente Iñaki Urdangarín se registró el año pasado en Twitter.  Lo utiliza prácticamente a diario y siempre para asuntos relacionados con su profesión.