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Funcionarios de la embajada de España en Mexico guardan 5 minutos de silencio Armando Mota/EFE

La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y la OTAN guardaron un minuto de silencio en memoria de los fallecidos, la mayoría de España aunque 51 de ellos eran de Rumanía, Ecuador, Polonia, Bulgaria, Perú, Colombia, Marruecos, Honduras, República Dominicana, Brasil, Chile, Cuba, Filipinas, Francia, Ucrania y Guinea Bissau.

La Unión Europea conmemoró con diversos actos institucionales esta jornada de luto y, por primera vez, el "Día europeo de las víctimas del terrorismo", cuya fecha fue fijada inmediatamente después de la tragedia de Madrid.

La presidencia luxemburguesa de turno de la UE leyó en todas las reuniones oficiales una declaración que "rinde homenaje a las víctimas del 11 de marzo de 2004" y afirma que "todos nosotros nos sentimos alcanzados aquel día".

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, manifestó que ese atentado "contra los españoles y otros ciudadanos fue un ataque contra todos los ciudadanos europeos, un ataque contra los principios básicos en los que se funda la Unión Europea".

En la sede de la OTAN en Bruselas, además, las 26 banderas de los países miembros ondearon a media asta en señal de duelo.

En Rumanía, el país tras España más afectado en el 11-M, con 16 fallecidos, las campanas de las iglesias de prácticamente toda Transilvania doblaron en memoria de las víctimas.

En Marruecos, alumnos de los centros escolares de la ciudad de Tetuán plantaron un ciprés en memoria de cada una de las 244 víctimas de los atentados cometidos el 11 de marzo en Madrid y el 16 de mayo de 2003 en Casablanca.

El presidente de la República italiana, Carlo Azeglio Ciampi, envió un mensaje al rey Juan Carlos en el que expresó la voluntad de su pueblo de unirse a España "en el recuerdo de las víctimas de la masacre de Madrid, en la condena al extremismo terrorista y en la determinación de combatirlo con firmeza".

En el Reino Unido, el ministro británico de Transporte, Alistair Darling, en una declaración en la Cámara de los Comunes, subrayó que tras los ataques en la capital española su país reforzó las medidas de seguridad en el sistema ferroviario para proteger a la industria y a los ciudadanos "de las nuevas amenazas que se afrontan hoy en día por el terrorismo internacional".

El líder socialista portugués, José Sócrates, quien tomará mañana posesión como primer ministro, expresó en una carta a su homólogo español, José Luis Rodríguez Zapatero, su "más sincera solidaridad" y su "empeño para combatir" el terrorismo, para lo que dice que podrá "contar siempre" con él.

El alcalde de París, Betrand Delanoe, envió un "mensaje de solidaridad" a su colega de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, en el que expresa que "sentimos todavía esa conmoción profunda compartida más allá de las fronteras y que, con inmensa intensidad, sentí a vuestro lado al día siguiente".

El primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsány, afirmó que la estación madrileña de "Atocha, el corazón de Europa, se ha convertido en un lugar al que peregrinaremos todos los 11 de marzo". En un comunicado, el dirigente húngaro añade que ese día "nos llena de dolor a todos pero no de inseguridad, somos más decididos y nos unimos para defender los valores europeos en nuestros países y los valores universales en Europa".

Desde el Vaticano, el presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, cardenal Julián Herranz, reiteró su solidaridad con los familiares de las víctimas de los atentados y llamó a la unidad de los ciudadanos ante hechos como ése.

El Gobierno chino, por medio de su ministerio de Exteriores, consideró importante recordar la tragedia de Madrid y alabó la iniciativa del Gobierno español para eliminar las raíces del terrorismo. Pekín, además, pidió "esfuerzos de todas las partes" para erradicar el terrorismo internacional, del que China también se considera víctima.

En Estados Unidos, los principales diarios recordaron los atentados del 11-M con reportajes amplios sobre el aniversario, que se añaden a los mensajes de solidaridad enviados la víspera por la Casa Blanca y el Congreso. "The New York Times" señala que en lugar de aunar a España los atentados han dividido al país porque han exacerbado el conflicto político, y "The Washington Post" destaca que un año después la Unión Europea sigue sin coordinar de forma adecuada el combate contra el terrorismo.

El presidente de EEUU, George W. Bush, envió el jueves un mensaje de "pésame y solidaridad" a los familiares y las víctimas de los ataques, mientras que el Senado aprobó una resolución en la que expresó su solidaridad con el pueblo español y condenó los atentados. También países latinoamericanos como México, Argentina, Chile, Colombia o Uruguay han remitido sus mensajes de "solidaridad y amistad" al Gobierno español.