Acoso psicológico en la oficina (denominado mobbing) y en el colegio (más conocido como bullying). Eran las dos modalidades de acoso más conocidas hasta la llegada del  mobbing parlamentario.

Su artífice es el diputado tránsfuga del PP (ahora del grupo mixto) Javier Tomás Puchol, que ha denunciado ante el Tribunal Superior de Justicia que sufre persecución por parte de Les Corts Valencianes. La institución pidió el archivo, pero el tribunal acepta investigar el supuesto acoso.

Dice que le dan una subvención mensual de 296 euros (la recibe el partido en función de sus diputados), mientras que el PP (47 diputados) tiene 95.955 euros; el PSPV (35 parlamentarios), 73.950, y EU-l’Entesa (6 diputados), 22.898, además de un fijo de 9.000 euros que su grupo no recibe. Así, añade, han recortado su asignación en favor de otros partidos. Para Coalició Valenciana, el «bloqueo» del PP busca evitar la fuga de otros diputados de sus filas.

Un cuchitril por despacho

El supuesto acoso que sufre Tomás se inició cuando le adjudicaron un despacho en Les Corts que, hasta entonces, era el almacén de la Junta Electoral. Tomás denunció la insalubridad y malas condiciones del lugar ante la Inspección de Trabajo. Surtió efecto y le entregaron otro. El diputado también protesta porque Les Corts le han negado la condición de portavoz del grupo mixto y otros derechos básicos.